Guardianes del Inpec denuncian normas alternas al código penitenciario
El sindicato de guardianes del INPEC aseguró que son muchas las cárceles en las que rigen normas alternas al código penitenciario y al reglamento general de los reclusos.
El sindicato de guardianes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario aseguró que son muchas las cárceles en Colombia en las que rigen normas alternas al código penitenciario y al reglamento general de los reclusos, con lo que se viola gravemente la legislación colombiana. Freddy Mayorga, presidente del sindicato del Inpec, se abstuvo de precisar los centros penitenciarios en los que se observan esas anomalías y pidió al director del Inpec, general retirado Eduardo Morales, explicar por qué se dictan normas para las cárceles, dependiendo de la calidad o tipo de los reos. El guardián, miembro del sindicato, responsabilizó a la dirección del Inpec de las irregularidades observadas con las pertenencias de los ex-comandantes de autodefensas recluidos en Itagüí que fueron extraditados a los Estados Unidos. El sindicato del Inpec insistió en que, desde la dirección del instituto, se generó un reglamento alterno al código penitenciario y al reglamento general de los reclusos, y que sólo faltó que la cárcel de máxima seguridad de Itagüí fuera declarado centro de recreación. El señor Mayorga calificó de inepto e incapaz al director del Inpec, Eduardo Morales, y aseguró que no es un experto en administración carcelaria sino en administración militar, provocando un desgreño y un caos en el sistema carcelario que se refleja en casos de homicidio y fugas, ocurridos hace poco en las penitenciarias. El representante sindical sostuvo que se desconoció el código penitenciario en cuanto a elementos prohibidos, y estimó que se violó la ley de justicia y paz que en ningún apartado ofrece ese tipo de concesiones. El sindicato del Inpec también aseguró que lo acontecido en la cárcel de Itagüí era previsible, y calificó como "falso positivo" el operativo realizado en febrero en el que la Dijin no decomisó los equipos, hoy desaparecidos y en el que la Fiscalía no determinó la responsabilidad de los partícipes. Rechazó que la guardia carcelaria sea señalada por el gobierno como un agente de corrupción, e insistió en que fue la dirección del Inpec la que otorgó prebendas a los reclusos.




