El volcán Chaitén recuerda a chilenos que viven en "Cinturón de fuego"
La erupción del volcán Chaitén recordó nuevamente a los chilenos que viven en el llamado "Cinturón de fuego del Pacífico".
La erupción del volcán Chaitén, durante la madrugada del sábado en la sureña provincia de Palena recordó nuevamente a los chilenos que viven en el llamado "Cinturón de fuego del Pacífico". Según datos del estatal Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) en Chile hay más de 2.000 volcanes, de ellos unos 125 son considerados geológicamente activos y cerca de 60 han tenido algún tipo de actividad eruptiva histórica en los últimos 450 años. Chile está ubicado en un "margen activo de convergencia de placas" lo cual ha dado origen a la Cordillera de los Andes y sus volcanes, como también a una importante actividad sísmica, indicó el organismo. "Desde el punto de vista geológico nosotros hablamos del orden de 125 volcanes activos o con alguna capacidad de hacer erupciones", afirmó a Efe Luis Lara, vulcanólogo de Sernageomin, que explicó que la capacidad de devastación es "absolutamente distinta de unos de otros". "A nosotros nos preocupan los primeros veinte, como el Parinacota, Lascar, Planchon, LLaima y Villarrica, entre otros, los que han tenido erupción más frecuentemente, donde hay población o infraestructura susceptible a ser afectada", explicó el especialista. Chile es el país que posee la segunda cadena volcánica más grande y de mayor actividad en el mundo después de Indonesia, con el llamado "cinturón de fuego". Según Lara, esta cadena de volcanes a lo largo de la costa occidental de Suramérica, "es donde están unos de los volcanes más activos del mundo". Entre ellos, el Llaima y Villarrica en Chile; el Reventador y el Guagua Pichincha en Ecuador; Galeras en Colombia y Misti en Perú. El pasado 1 de enero el volcán Llaima, expulsó magma por varias horas causando pánico en la población, que fue evacuada sin que se registraran víctimas. El macizo, de 3.125 metros de altura -uno de los más voluminosos de la zona volcánica de los Andes del Sur-, está ubicado en la sureña región de la Araucanía, a unos 680 kilómetros de Santiago. Su cráter es de unos 350 metros de diámetro y posee una "notable" fumarola activa". En tanto, el Villarrica se ubica en el límite de la región de la Araucanía y de Los Lagos a unos 780 kilómetros al sur de Santiago y se sitúa a 2.847 metros de altura. En la cima presenta un cráter de 200 metros de diámetro y 50 a 100 metros de profundidad, "en cuyo fondo se encuentra un lago de lava permanente, con intensa actividad fumarólica". El volcán Chaitén, desde donde ya han evacuado por tierra y mar unas 1.500 personas, en su mayoría adultos mayores, niños y mujeres embarazadas, entró en erupción pasadas las 04.30 GMT de este viernes tras registrar unos 60 sismos desde el miércoles pasado. Según explicó el vulcanólogo Luis Lara, el Chaitén no estaba entre los primeros veinte con mayor riesgo, inclusive de ellos sólo seis actualmente son vigilados. "Hay algunos que no están siendo monitoriados o carecen de estudios de geología básica, y si un volcán está fuera de esa lista tiene aún menos posibilidad de ser estudiado a corto plazo", indicó Lara, que atribuyo a la falta de dinero el seguimiento de otros volcanes. "Las redes de monitoreo son caras y se hacen mayores las complejidades en áreas aisladas como la cordillera Patagónica", subrayó. El volcán de sólo 960 metros de altitud, está situado a 10 kilómetros al noreste de la localidad de Chaitén, capital de la provincia de Palena, por lo que la situación supone "una mayor preocupación", según las autoridades. Hasta la zona, que fue declarada en alerta roja, viajaron los ministros de Defensa, José Goñi y del Interior, Edmundo Pérez Yoma para analizar la situación. La Oficina Nacional de Emergencia dispuso la entrega de mascarillas a unos 5.000 habitantes de la zona y la distribución de agua potable, cuyo suministro habitual fue suspendido hasta que se determine su nivel de toxicidad por azufre y otros elementos volcánicos. La lluvia de cenizas, que ha cubierto la zona con una capa de más de cuatro centímetros, también mantiene a Chaitén y otras localidades a oscuras, al impedir el paso de la luz solar. "Esa situación podría declinar rápidamente o mantenerse por meses, aunque no con la misma intensidad. Nosotros tenemos que seguir observando la evolución del volcán para ir tomando las medidas necesarias", puntualizó Lara. Otros volcanes activos y que en los últimos 20 años hicieron erupción destacan el Láscar, en la norteña región de Antofagasta y cerca de la frontera con Argentina. El Láscar, con una altura de 5.640 metros y un cráter de 750 metros de diámetro y 300 de profundidad tuvo su última erupción en 2006, pero en abril de 1993 el volcán lanzó densas columnas de humo que contaminaron los cursos de agua de la zona y que el viento llevó hasta la costa del Atlántico, tras atravesar todo el continente. El volcán Hudson, que actualmente está cubierto de hielo, tiene una altitud de 1.905 metros y se ubica a unos 1.780 kilómetros al sur de Santiago. Su última erupción se produjo en 1991 y provocó extensos daños a la agricultura y la ganadería tanto en territorio chileno como argentino. El hongo de gases, humo, vapor y polvo llegó hasta los 12.000 metros de altura. Por último, el volcán Lonquimay, de 2.865 metros de altitud y que se sitúa a unos 670 kilómetros al sur de la capital chilena entró en erupción por última vez en 1988.
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