Declarado nulo por segunda vez el juicio contra 'Simón Trinidad' por narcotráfico
Tras cuatro días de deliberaciones, los doce miembros del jurado no han podido ponerse de acuerdo sobre la culpabilidad o inocencia del guerrillero, miembro de las FARC.
El segundo juicio por narcotráfico celebrado en EE.UU. contra el guerrillero colombiano Ricardo Palmera, alias "Simón Trinidad", fue declarado hoy nulo, como ocurrió con el primero, por falta de un acuerdo unánime en el jurado. El juez John Bates tomó esta decisión al constatar que, tras cuatro días de deliberaciones, los doce miembros del jurado no han podido ponerse de acuerdo sobre la culpabilidad o inocencia del guerrillero, miembro de las FARC. En este juicio, la Fiscalía acusaba al guerrillero de haber conspirado para producir y distribuir "cinco kilogramos o más" de cocaína de manera "deliberada, y a sabiendas" de que iba a ser introducida en EE.UU. En la vista, que duró 24 días, la fiscalía intentó demostrar la vinculación de "Simón Trinidad" con el negocio del narcotráfico internacional de las FARC. En las audiencias, la fiscalía, encabezada por Ron McNeil, citó a declarar a ocho testigos, entre operadores de laboratorios de drogas, reinsertados de las FARC, campesinos colombianos, expertos en la lucha antidrogas, y agentes del FBI. Segundo juicio Este es el segundo intento por enjuiciar por narcotráfico a "Simón Trinidad", dado que el primero, celebrado en el otoño pasado, fue declarado nulo porque el jurado tampoco se puso de acuerdo sobre su culpabilidad o inocencia. Entonces, la debilidad de las pruebas que aportó la fiscalía y la poca credibilidad de los testigos fueron determinantes para que el jurado dudara de la implicación directa del rebelde en el narcotráfico. De hecho, siete de los miembros del jurado consideraron inocente a "Simón Trinidad", mientras que los otros cinco lo encontraron culpable. Para que un juicio sea declarado nulo, el jurado tiene que remitir al juez tres notas en las que afirma que es incapaz de llegar a un veredicto unánime, lo que también ha ocurrido en esta ocasión. En caso de que el veredicto hubiera sido de culpabilidad en este segundo juicio, el guerrillero se hubiera enfrentado a una condena de al menos diez años de prisión. El guerrillero, de 57 años, se encuentra en la actualidad cumpliendo una condena de 60 años por el secuestro de tres ciudadanos estadounidenses en el sur de Colombia en febrero de 2003.




