Apoteosis en despedida de César Rincón en Bogotá
Veinticinco años de profesión se clausuraron este domingo en la plaza de Santamaría por parte del colombiano César Rincón que salió en hombros con su amigo y rival Enrique Ponce en el mano a mano más emotivo y cálido que recuerde la ciudad en sus anales taurinos en la el Coso inaugurado hace 77 años
Veinticinco años de profesión se clausuraron este domingo en la plaza de Santamaría por parte del colombiano César Rincón que salió en hombros con su amigo y rival Enrique Ponce en el mano a mano más emotivo y cálido que recuerde la ciudad en sus anales taurinos en la el Coso inaugurado hace 77 años. Y por si faltara grandeza, el torero que era también el ganadero la tarde de éste domingo, disfrutó del indulto de dos de sus toros que ya están en el campo y pasarán el resto de sus vidas entre vacas mozas y relucientes. La plaza fue un hervidero de emociones. Llena hasta las banderas y en los tendidos personalidades del mundo de la política, la diplomacia, el arte y del gobierno, expresidentes de la república y aficionados de todo el planeta taurino. Rincón que nació en Bogotá en 1.965 fue despedido entre aclamaciones y pudo gozar del beneficio del indulto a dos de sus toros por bravos, repetidores y nobles. Al final del festejo en el que se corrieron 7 toros y se cortaron 8 orejas “ cinco el maestro bogotano y 3 su compañero valenciano -, se despidió de los ruedos al colombiano con un juego de luces , un cuadro flamenco, pasodobles y una estremecedora salve rociera. ¡olé, olé, olé! por los toreros buenos.




