Israel despliega misiles Patriot por temor a ataque de Hizbulá
Israel ha desplegado una batería de misiles antiaéreos Patriot en las cercanías de la ciudad norteña de Haifa, por temor a que la milicia Hizbulá trate de responder al asesinato la semana pasada de su comandante Imad Mugniya.
Israel ha desplegado una batería de misiles antiaéreos Patriot en las cercanías de la ciudad norteña de Haifa, por temor a que la milicia Hizbulá trate de responder al asesinato la semana pasada de su comandante Imad Mugniya. Así lo informa la edición electrónica del diario "Haaretz" al citar a funcionarios de seguridad israelíes, que dijeron que la batería fue desplegada el domingo, por primera vez desde la guerra que libró Israel contra Hizbulá en el verano de 2006. En aquella contienda la milicia chií libanesa disparó cerca de 4.000 cohetes contra el norte de Israel. Este tipo de baterías, de fabricación estadounidense y destinadas a abatir aviones y misiles enemigos, fue desplegada en Israel por primera vez durante la primera Guerra del Golfo en 1991, aunque no lograron interceptar la mayor parte de los 39 misiles Scud que fueron disparados por el Irak de Sadam Husein. Las Fuerzas Armadas de Israel rehusaron pronunciarse sobre la noticia, y según un portavoz de Defensa su política es la de no hacer comentarios sobre lo que calificó de preparación de un operativo. El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, ha reiterado en ocasiones que su país está dispuesto para afrontar cualquier tipo de ataque procedente del exterior. Hizbulá e Irán acusan a Israel del asesinato en Damasco del número dos de la milicia chií del Partido de Dios Mugniya, fallecido la semana pasada en un atentado en la capital siria. Israel ha negado cualquier implicación en el asesinato del dirigente de Hizbulá aunque se cree que los servicios de inteligencia israelí en el exterior, el Mossad, han llevado a cabo actuaciones similares en el pasado contra cerebros de atentados terroristas. La semana pasada el "Sunday Times" de Londres informó citando a fuentes anónimas de los servicios internos de Tel Aviv que Israel estaba detrás del asesinato de Mugniya. La información alegaba que antes de su muerte, el número dos de Hizbulá planeaba un atentado terrorista en colaboración con Damasco en respuesta al ataque aéreo israelí de septiembre pasado contra una supuesta planta nuclear en construcción en Siria. Tras el asesinato de su líder, Hizbulá juró vengar su muerte atacando objetivos hebreos.




