Delicadas protestas se presentan en las casas de cambio de Cúcuta
A pocas horas de culminar el año, decenas de cucuteños aguardan afanosamente frente a los negocios dedicados al giro de divisas en la frontera con Venezuela. El pago de las remesas que envían sus familiares, radicados en el vecino país, ha desencadenado brotes de violencia y conatos de asonada en algunos centros comerciales.
A pocas horas de culminar el año, decenas de cucuteños aguardan afanosamente frente a los negocios dedicados al giro de divisas en la frontera con Venezuela. El pago de las remesas que envían sus familiares, radicados en el vecino país, ha desencadenado brotes de violencia y conatos de asonada en algunos centros comerciales. La fuerza pública debió hacer presencia en este tipo de establecimientos frente a los cuales se agolpan desde horas de la madrugada familias enteras, que necesitan el dinero para hacer las compras de la cena de fin de año y artículos como el vestuario para recibir el año. Según los manifestantes, las casas de cambio argumentan que el sistema salió de servicio desde el fin de semana anterior, pero los usuarios creen que se trata de una estrategia de las empresas de giro para mantener sus arcas llenas o ganando utilidades. La congestión frente a los negocios de esta naturaleza ocurre porque en los últimos meses los habitantes de la frontera han descubierto en el diferencial cambiario, que sitúa al bolívar por debajo del peso, una forma de ganar dinero de manera fácil. Ante el cúmulo de clientes, las empresas de giro han establecido mecanismos de atención al público que se han quedado "cortos" frente a la gran demanda.




