La hora del almuerzo es la hora de las infidelidades en Italia
En Italia, una encuesta revela que uno de cada tres casos de infidelidad se consuma a la hora del almuerzo, antes de retomar el trabajo, entre las 12:30 del mediodía y las 2:30 de la tarde. Lo admiten casi mil hombres italianos de entre 25 y los 50 años que atendieron la encuesta.
En Italia, una encuesta revela que uno de cada tres casos de infidelidad se consuma a la hora del almuerzo, antes de retomar el trabajo, entre las 12:30 del mediodía y las 2:30 de la tarde. Lo admiten casi mil hombres italianos de entre 25 y los 50 años que atendieron la encuesta. Los más afortunados entre los practicantes del amor furtivo tienen dos horas, entre las 12.30 h y las 14.30 h. Los desleales pueden ir a un hotel (10%, solución cara), o a casa de uno de los dos participantes o a la de una amistad (27%). En el lugar de trabajo tiene efecto el 31% de los encuentros sexuales, y además de los anteriores, también se registran en el automóvil (15%), el gimnasio (8%) y en los baños de los restaurantes (5%). Un 26% de los adúlteros dice que si la ocasión se le presenta durante el horario de trabajo no tiene problemas para pasar a la acción, lo cual es un argumento de peso para los que opinan que en Italia no se trabaja demasiado. Un 13% revela que "echa una canita al aire" con la excusa de ir a “tanquear” el carro, y un 16% consuma “aquello” antes de volver a casa por la noche. Previa a la ejecución tiene lugar la tentación. El 29% dice que la ocasión se les presenta a menudo; el 43%, con frecuencia; el 17%, de cuando en cuando, y el 9%, raramente. La tentación viene de colegas de trabajo (29%), desconocidos (26%) o el clásico la mejor amiga de la pareja (18%). Entre las fantasías de los encuestados, domina, en ocho sobre diez, la de acostarse con una colega. ¿Cuándo se consuma la ocasión? En un 32% de casos, cuando uno se encuentra atractivo; en el 24%, tras litigar con la pareja; en el 17%, cuando se encuentra en forma; y en el 8%, cuando se halla, por trabajo u ocio, fuera de casa. Uno de cada dos encuestados dice haber resistido tenazmente a la tentación, pero un 36% reconoce haber traicionado a su pareja en el último año. ¿Arrepentimiento? Sólo un 11%.




