"Tormenta de fuego perfecta"
Cuarenta aviones, entre ellos algunos F-18, aeronaves de transporte C-130 y helicópteros tuvieron que ser trasladados desde la base de los marines de Miramar (en San Diego) a otras bases de California y Arizona ante el avance de las llamas.
Cuarenta aviones, entre ellos algunos F-18, aeronaves de transporte C-130 y helicópteros tuvieron que ser trasladados desde la base de los marines de Miramar (en San Diego) a otras bases de California y Arizona ante el avance de las llamas.Las imágenes de los desalojos y las casas y bosques quemadas durante estos días recuerdan al incendio registrado en esta misma zona hace justo cuatro años, el peor de la historia de California, con 300.000 hectáreas quemadas y 17 fallecidos. Las evacuaciones además, son ya las mayores registradas en el país desde que los huracanes Katrina y Rita golperan la costa del Golfo de México en 2005.El propio alcalde de San Diego, Jerry Sanders, ha recordado aquella catástrofe de 2003 con el temor a que pueda incluso ser superada si el viento no amaina. Sanders dijo, alarmado, que las llamas avanzan sin control a una velocidad de entre 10 y 15 kilómetros por hora, y que la meteorología sigue siendo impredecible.Los vientos de más de 80 kilómetros por hora que azotan el sur de California son, junto a la sequía, los principales propagadores de los incendios. "Tenemos ante nosotros una situación muy peligrosa y, además, impredecible", ha señalado el presidente del Consejo Municipal de San Diego, Ron Roberts. Agregó que se dan "todos los ingredientes que se necesitan para una tormenta de fuego perfecta: las temperaturas más altas, los parajes más secos y los vientos más poderosos".




