Ocho detenidos dejan operaciones antiterroristas en el Reino Unido

Con el arresto de tres sospechosos, las personas detenidas por los atentados fallidos del pasado fin de semana en Londres y Glasgow se elevan ya a ocho, entre ellas dos médicos musulmanes que trabajan en hospitales del Reino Unido.

Con el arresto de tres sospechosos, las personas detenidas por los atentados fallidos del pasado fin de semana en Londres y Glasgow se elevan ya a ocho, entre ellas dos médicos musulmanes que trabajan en hospitales del Reino Unido.

En el marco de una amplia investigación antiterrorista que "avanza con rapidez", según afirmó hoy la ministra británica del Interior, Jacqui Smith, la Policía detuvo hoy a dos individuos de 28 y 25 años en la localidad escocesa de Paisley (afueras de Glasgow).

Los arrestos guardan relación con el ataque perpetrado por dos hombres que el pasado sábado estrellaron un todoterreno en llamas contra la terminal principal del aeropuerto de Glasgow, según informó la Policía.

Scotland Yard confirmó que otro hombre resultó detenido hoy pero no precisó el lugar del arresto, si bien la cadena pública británica BBC informó de que ese individuo fue detenido como resultado de una operación en el extranjero, sin aportas más detalles.

Otras cinco personas fueron detenidas durante el fin de semana, después de que las fuerzas del orden vinculasen el ataque de Glasgow con la desactivación de dos coches-bomba el pasado viernes en Londres que, de haber estallado, habrían provocado una matanza.

Según declararon fuentes policiales a la cadena pública BBC y otros medios británicos, da la casualidad de que dos de los ocho presuntos terroristas ejercen de médicos en el Reino Unido.

Uno de los doctores se llama Bilal Abdulla, de nacionalidad iraquí, y fue uno de los dos hombres que se precipitó contra la terminal del aeropuerto de Glasgow en un Jeep cargado con botes de gas, componente encontrado también en los coches-bomba de Londres.

Abdulla, que se graduó como médico en Bagdad y llegó a este país en 2004, trabaja en el Royal Alexandra Hospital, donde el otro autor del atentado fallido en el aeródromo de Glasgow está siendo tratado de sus graves quemaduras bajo una fuerte vigilancia policial.

En ese hospital, radicado en la localidad de Paisley (a unos tres kilómetros del aeropuerto de Glasgow), los artificieros de la Policía efectuaron hoy dos explosiones controladas en un vehículo sospechoso estacionado en los aparcamientos del complejo sanitario.

"No hay indicaciones de que haya explosivos en el vehículo", aseguró un portavoz de la Policía, sin aportar más detalles.

El segundo médico detenido responde al nombre de Mohamed Asha, de 26 años y oriundo de Jordana, quien fue arrestado, junto a su esposa, el pasado sábado en una carretera del condado de Cheshire (noroeste de Inglaterra).

Asda, que llegó al Reino Unido en 2005, trabaja en el Royal Shrewsbury Hospital y en el Princess Royal Hopsital de Teldford (oeste de Inglaterra) y, según el vespertino londinense "Evening Standard", podría ser el "cabecilla" de la supuesta célula terrorista responsable de los ataques fallidos en Londres y Glasgow.

De acuerdo con ese diario, la Policía pudo capturar a Asha, especializado en neurología, gracias las pistas encontradas en varios teléfonos móviles descubiertos en los dos coches-bombas de Londres, que iban cargados de gasolina, botes de gas y clavos.

El doctor jordano y su esposa, de 27 años, están recluidos en la comisaría de máxima seguridad de Paddington Green (centro de Londres), donde también se encuentra otro sospechoso detenido el pasado sábado en Liverpool (norte del país).

Entretanto, la ministra del Interior, Jacqui Smith, compareció hoy ante el Parlamento para informar de la respuesta del Gobierno ante los atentados fallidos, tras elevarse la alerta terrorista al máximo nivel, lo que significa que un atentado es inminente.

Flanqueada por el primer ministro, Gordon Brown, Smith precisó que 19 inmuebles han sido registrados en relación con los ataques, y subrayó que el país no se dejará "intimidar" por "quienes desean destruir nuestra forma de vida y nuestras libertades".

"La Policía ha reforzado de manera sustancial las medidas de seguridad", incluidos sus poderes para registrar a personas o edificios sospechosos, dijo la ministra, al recalcar que la investigación antiterrorista "avanza con rapidez".

Así, las fuerzas del orden han redoblado visiblemente la seguridad en los aeropuertos y estaciones de ferrocarril del Reino Unido, así como en el Metro de Londres.

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