El presidente Bush pide a senadores "valor político" para sacar adelante la reforma migratoria
El presidente de EE.UU., George W. Bush, pidió a los senadores que reúnan "valor político" para sacar adelante una reforma migratoria "integral", en un intento de reactivar el proyecto de ley que se encuentra estancado en el Senado y que se podría comenzar a debatir esta semana.
El presidente de EE.UU., George W. Bush, pidió a los senadores que reúnan "valor político" para sacar adelante una reforma migratoria "integral", en un intento de reactivar el proyecto de ley que se encuentra estancado en el Senado y que se podría comenzar a debatir esta semana. En su habitual discurso radiofónico de los sábados el mandatario estadounidense reiteró los motivos por los que es necesario darle un nuevo empuje a esta medida, de la que a lo largo de la pasada semana solo se han debatido algunas enmiendas. "Trabajando juntos podemos aprobar esta ley buena, y construir un sistema de inmigración que se merezca nuestra gran nación", dijo Bush. Tanto demócratas como republicanos han debatido y retocado durante la semana pasada las enmiendas al proyecto de ley de reforma migratoria, que se encuentra en la cuerda floja debido a las objeciones republicanas para la legalización de la población indocumentada. Hasta el momento, los senadores han llegado a un principio de acuerdo sobre cerca de 24 enmiendas -doce por parte de cada uno de los dos partidos-, en un esfuerzo por sacar a flote este proyecto de ley, que Bush ha convertido en su prioridad en materia de política nacional. La actual situación, opinó Bush en su discurso, es "inaceptable" por lo que debemos "reunir el valor político necesario para avanzar hacia una reforma migratoria integral". "Si actuamos ahora podremos asegurarnos de que nuestras leyes son respetadas, que se cumplan nuestras necesidades económicas y que nuestra nación trata a los recién llegados con dignidad y les ayuda a integrarse", recalcó Bush. Por ello, instó a republicanos y demócratas que "apoyen" una reforma migratoria "integral". Durante su intervención de hoy, el mandatario agradeció el "esfuerzo bipartidista en sus esfuerzos para arreglar el sistema migratorio" y subrayó que su propuesta de reforma "pone las herramientas para asegurar la frontera, como lo primero". Ello se traduce, explicó en su discurso, en un aumento de las patrullas fronterizas, agrandar el muro, incrementar la colocación de cámaras infrarrojas y el uso de otras tecnologías en la frontera sur de EE.UU. "Pero también implica un sistema de verificación por parte del empresario de su empleado basándose en tarjetas de identificación seguras expedidas por el gobierno y que ayuden a asegurarse de que el inmigrante contratado es legal", subrayó Bush. En este punto, manifestó que sólo cuando estas herramientas de seguridad estén implantadas "entrarán en vigor otras partes del proyecto de ley", para lo que se destinarán 4.400 millones de dólares. El presidente también subrayó que en la actualidad las leyes migratorias son "ineficaces e insuficientes" y que, por ejemplo, cruzar la frontera ilegalmente acarrea "penas débiles". Bajo la nueva ley, según Bush, a aquellos detenidos que cruzan ilegalmente la frontera se les impedirá permanentemente regresar de nuevo a EE.UU. ya sea con un visado o como turistas, y se podrá arrestar a inmigrantes ilegales "que son criminales y mantenerlos detenidos hasta que los países los acepten". El presidente insistió en que una vez se resuelvan los problemas relativos a la seguridad fronteriza y a la fuerza laboral, entonces se solucionará el estatus de los alrededor de 12 millones de ilegales que se calcula residen ilegalmente en EE.UU. "Bajo esta ley tendrán una oportunidad de reconciliarse con la ley", dijo Bush, quien, sin embargo, advirtió de que "no se trata de una amnistía". "Esta ley ofrece una oportunidad histórica para mantener la tradición de EE.UU. de dar la bienvenida y asimilar a los inmigrantes y honrar nuestra herencia de ser una nación construida bajo el imperio de la ley", subrayó el presidente. Mientras se discuten las enmiendas, la ley permanece atascada en el Senado desde el pasado día 7 de julio cuando el líder del bloque mayoritario demócrata en el Senado, Harry Reid, retiró la legislación del pleno debido a pugnas políticas. Cuando el pleno del Senado retome el debate migratorio, posiblemente el lunes o martes de la próxima semana, los conservadores habrán conseguido colocar en la discusión algunas enmiendas para restringir, o incluso eliminar los beneficios migratorios para los inmigrantes indocumentados.




