Píldora que elimina el periodo reaviva el debate sobre la menstruación
La aprobación de la primera píldora anticonceptiva que elimina de forma indefinida el periodo ha vuelto a reavivar el debate sobre la menstruación, un episodio natural que ya puede quitarse y ponerse a gusto de la consumidora.
La aprobación de la primera píldora anticonceptiva que elimina de forma indefinida el periodo ha vuelto a reavivar el debate sobre la menstruación, un episodio natural que ya puede quitarse y ponerse a gusto de la consumidora. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, porsus siglas en inglés) dio este paso la semana pasada, cuando aprobó una píldora llamada Lybrel, el primer producto de este tipo, que saldrá a la venta en julio. A diferencia del típico anticonceptivo, que contiene 21 píldoras reales y siete placebos que se toman mientras la mujer está en el periodo de menstruación, el envase de Lybrel, fabricado por los laboratorios Wyeth, contiene 28 pastillas, todas ellas "de verdad". Lybrel librará a las mujeres de la regla "planificada" pero no de hemorragias inesperadas, según anunciaron las autoridades sanitarias. Otro grave inconveniente es que, al no tener la regla cada mes, a las mujeres que tomen el producto les resultará difícil saber si se han quedado embarazadas por error. Las partidarias lo contemplan como una liberación, ya que gracias a este tratamiento, argumentan, no solo se despedirán de las incomodidades de la menstruación, sino también acabarán con otras molestias asociadas como migrañas, dolores de vientre, insomnio o cambios de humor. Muchos investigadores se preguntan hasta qué punto es apropiado manipular el ciclo reproductivo de las mujeres con hormonas. Otras mujeres creen que estos productos son ejemplo de los prejuicios contra la menstruación, que se contempla como algo sucio y de lo que hay que librarse, en lugar de como un proceso natural y ordinario. Susan Rako, psiquiatra y autora del libro de 2003 "No más periodos: el riesgo de la supresión de la menstruación", subraya que las consecuencias pueden ser graves, no solo para el sistema reproductivo sino para todo el cuerpo ya que la supresión de las fluctuaciones hormonales puede incrementar el riesgo de problemas cardiovasculares. La Red Nacional para la Salud de las Mujeres advirtió tiempo atrás contra la idea de que reducir la menstruación es más sano e indicó que esta noción es falsa y especialmente dañina en el caso de las más jóvenes. Sin embargo Leslie Miller, profesora de ginecología de la Universidad de Washington, en Seattle, y creadora de la página web www.NoPeriod.com cree que es algo innecesario de lo que se puede prescindir. En lo que parecen estar todos de acuerdo es que, debido a lo novedoso de estos productos, no se han hecho estudios a largo plazo para determinar qué ocurre cuando se suprime la menstruación durante tanto tiempo. Judy Norsigian, directora ejecutiva de Our Bodies Ourselves (www.ourbodiesourselves.org), se encuentra entre los expertos preocupados porque no se hayan hecho estudios a largo plazo. Por otra parte, lo ocurrido con los tratamientos a base de reemplazo hormonal para combatir los síntomas de la menopausia, como olas repentinas de calor o sequedad vaginal, podría servir como advertencia sobre qué es lo que sucede cuando se medican episodios naturales. Las autoridades estadounidenses decidieron detener un macro-estudio porque los resultados provisionales indicaban que los riesgos que implicaban estos tratamientos superaban las ventajas, lo que provocó que muchas mujeres decidieran interrumpir estos tratamientos. En último caso, la decisión estará en manos de las propias consumidoras que, de momento, y según muestran varios estudios recientes, parecen estar tan divididas como la comunidad científica.




