El Relator de la ONU "decepcionado" por la postura de Colombia sobre fumigaciones
El Relator de la ONU "decepcionado" por la postura de Colombia sobre fumigaciones
El relator de la ONU para el Derecho a la Salud, Paul Hunt, se mostró "decepcionado" por el rechazo del gobierno de Colombia a una visita para abordar su trabajo sobre los supuestos efectos de las aspersiones aéreas con glifosato en la frontera. En el inicio de una visita oficial a Ecuador, Hunt reveló en una rueda de prensa celebrada en Quito que en abril pasado escribió una carta al gobierno de Alvaro Uribe preguntando si podía visitar Bogotá para discutir su misión con ellos. "La semana pasada, justo antes de salir para Ecuador, el gobierno de Colombia me dijo que no sería posible visitar Bogotá en este momento", se lamentó Hunt, de nacionalidad neozelandesa. "Esto me decepciona. Claramente no podemos avanzar en este asunto importante sin un diálogo y cooperación respetuoso y abierto entre todas las partes", señaló. No obstante, felicitó a los dos gobiernos por los esfuerzos que han hecho por tratar este asunto de una manera colaboradora. Sin embargo, "lamento muchísimo que el gobierno de Colombia no parece haber reconocido el espíritu constructivo en el cual me esfuerzo por cumplir los deberes que me ha encargado Naciones Unidas", expresó. Hunt precisó a Efe que la administración colombiana solamente argumentó "que no había nadie disponible en ese momento" para recibirlo. "Me dio mucha pena no poder reunirme con los funcionarios de Colombia y discutir este asunto con ellos", dijo el relator, aunque aclaró que su misión se concentra en el supuesto impacto en Ecuador de la fumigaciones aéreas colombianas con el herbicida glifosato. Por eso, apuntó, es posible efectuar "de manera eficaz la misión" sin necesidad de ir a Bogotá. Hunt, que llegó a Quito invitado por el gobierno de Ecuador y que viajará a la frontera esta semana, aseguró que, para su trabajo sobre los efectos del glifosato, tiene la información que hasta ahora se ha hecho pública sobre ese producto y su uso. Precisó que su misión "no es científica" y que trabaja como un "experto independiente" que reporta a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pero ejerce su trabajo "sin temor y sin favoritismos". "Mis colegas y yo no tomaremos muestras, ni haremos pruebas de laboratorio. Desde luego, analizamos las pruebas científicas existentes y vamos a escuchar testimonios personales en el norte", manifestó. "Vamos a examinar críticamente todos los materiales a través del lente del derecho humano a la salud", destacó Hunt, quien hoy se reunió con la canciller María Fernanda Espinosa. El relator también dialogará con otros funcionarios y expertos de organizaciones internacionales y nacionales, así como de la Defensoría del Pueblo. Además, se reunirá mañana con representantes de la sociedad civil para analizar asuntos generales sobre salud. Los próximos miércoles y jueves viajará a la zona fronteriza y el viernes ofrecerá una rueda de prensa para informar sobre las conclusiones de su viaje. Posteriormente, el relator de la ONU para el Derecho a la Salud hasta el 2008 redactará un informe con las conclusiones y recomendaciones de la misión, que será entregado al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Basado en denuncias de los pobladores, el gobierno de Quito asegura que las fumigaciones con glifosato sobre cultivos de coca en territorio colombiano cerca de la frontera afectan a Ecuador. Los pobladores sostienen que el herbicida atraviesa la línea divisoria arrastrado por el viento y les afecta a su salud, a la de sus animales y daña sus cultivos, extremo rechazado por Bogotá, que asegura que el glifosato es inocuo y que su componente obliga a su caída vertical inmediata. La reanudación en diciembre del año pasado de las aspersiones con glifosato, suspendidas en enero de 2006, tensó las relaciones entre Quito y Bogotá, al punto de que Ecuador llamó a consultas a su embajador, Alejandro Suárez. No obstante, el diplomático retornó el mes pasado a Bogotá, una vez que el gobierno colombiano suspendió las aspersiones y luego de que se estableciera una comisión científica para el estudio de los supuestos efectos del glifosato.




