Guernica rememora el 70 aniversario del bombardeo nazi con un llamado de paz
Guernica, la localidad cuyo sufrimiento inmortalizó Picasso tras conocer el bombardeo al que la sometió la Legión Cóndor de Hitler el 26 de abril de 1937, rememora estos días el 70 aniversario de la matanza con un llamamiento de paz.
Guernica, la localidad cuyo sufrimiento inmortalizó Picasso tras conocer el bombardeo al que la sometió la Legión Cóndor de Hitler el 26 de abril de 1937, rememora estos días el 70 aniversario de la matanza con un llamamiento de paz. Guernica, o Gernika según la grafía del euskera (lengua vasca), ha simbolizado durante estas últimas siete décadas el horror de la guerra y el padecimiento de la población civil. El bombardeo que sufrió aquel día esta población de unos 5.000 habitantes, en plena Guerra Civil española, supuso el primer ataque aéreo indiscriminado contra una ciudad, y fue el preludio de lo que ocurriría en la II Guerra Mundial y posteriores conflictos. Centenares de personas murieron aquel día bajo las bombas de los aviadores de la Alemania nazi, que se alineó junto al general golpista Francisco Franco para derribar la II República y eligió Guernica por ser la capital cultural e histórica de los vascos. El objetivo de la conmemoración es convertir a la localidad en "capital mundial de la paz" e invitar a la "reflexión", porque hoy en día siguen activos "una treintena de conflictos en el mundo", dijo el alcalde de Guernica, Miguel Angel Aranaz. Ciudades que han sido escenario del horror de la guerra en sus diversas expresiones, como Hiroshima o la antigua Stalingrado soviética, estarán representadas en Guernica, donde al mediodía del 26 de abril se leerá una Declaración "por la paz y contra la guerra". En la lectura pública de la "Declaración de Gernika" participarán el presidente regional del País Vasco, Juan José Ibarretxe, y los premios Nobel de la Paz, el argentino Alfredo Pérez Esquivel, y Nobel de Química, el mexicano Mario Molina. Está previsto que ese manifiesto sea leído el mismo día y a la misma hora en lugares representativos de Buenos Aires, México, Santiago de Chile, Montevideo, Sidney o Nueva York. El día 26 será el colofón a un año de actos de recuerdo, en el que entre otras cosas se ha bombardeado la localidad con poemas y se ha elaborado un cuadro a imagen del Guernica de Picasso "a tamaño natural con fotos de 3.000 ciudadanos vascos", explicó el alcalde. Serán también protagonistas los algo más de 200 supervivientes del bombardeo que aún siguen vivos y que, según el alcalde, siguen esperando que un Gobierno de España "sea del color que sea" rectifique las mentiras que se contaron tras el bombardeo. Los historiadores lo han aclarado suficientemente, pero durante muchos años la propaganda del lado vencedor, la del régimen de Franco, afirmó que fueron "los rojos" (los defensores de la II República) quienes quemaron Guernica antes de rendirse. El entonces presidente regional vasco, José Antonio Aguirre, declaró tras el bombardeo que "los aviones alemanes bombardearon con saña desconocida la población civil indefensa de la histórica villa de Guernica reduciéndola a cenizas, persiguiendo con el fuego de ametralladora a mujeres y niños, que han perecido en gran número". Franco contestó: "Aguirre miente. Nosotros hemos respetado Guernica, como respetamos todo lo español". Para conocer la verdad fue fundamental el trabajo periodístico de George Steer, corresponsal del diario británico "The Times", que 10 días después del bombardeo escribió: "un periodista recogió conmigo tres bombas, las tres alemanas, con fecha de 1936". "Todo el mundo sabe que en el pueblo un gran número de mujeres y niños han sido atacados en un refugio contra las bombas y es evidente que éstos no habrían ido a refugiarse en un lugar que los rojos tenían intención de incendiar", testimonió. Paradójicamente, el Estado alemán sí reconoció expresamente su "culpa" por lo que hicieron los aviones de la Legión Cóndor en una carta escrita con motivo del 60 aniversario del bombardeo y firmada por el entonces presidente de Alemania, Roman Herzog. En la misiva, leída por su embajador, el presidente alemán afirmaba que el bombardeo convirtió a Guernica "en el emblema de una beligerancia que cogió a la población indefensa por sorpresa, convirtiéndola en víctima de las más terribles atrocidades". "Yo quiero asumir ese pasado y reconocer expresamente la culpa de los aviones alemanes involucrados. Les dirijo a ustedes, como sobrevivientes del ataque y testigos del horror vivido, mi mensaje conmemorativo de condolencia y duelo", añadió. El alcalde Aranaz recordó que "fue emocionante ver a los supervivientes abrazados a quien leyó la declaración (el embajador Henning Wegener)" y subrayó que "Guernica lo agradeció". Por eso, instó al Gobierno -"que no digo que sea responsable por algo que hizo un insurrecto"- a que "por lo menos rectifique lo que se escribió en aquella época de lo que ocurrió en Guernica".




