Tras mortandad de peces en Betania prohiben la venta de pescado en el Huila
El Ministerio de Protección Social ordenó suspender la comercialización de pescado en el departamento del Huila, mientras se logran establecer las causas de la mortandad de peces en la represa de Betania. El Instituto para la Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, está investigando si los peces murieron envenenados o por contaminación del azufre que cayó a las aguas de los ríos de la región, tras la reciente actividad volcánica del Nevado del Huila
El Ministerio de Protección Social ordenó suspender la comercialización de pescado en el departamento del Huila, mientras se logran establecer las causas de la mortandad de peces en la represa de Betania.El Instituto para la Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, está investigando si los peces murieron envenenados o por contaminación del azufre que cayó a las aguas de los ríos de la región, tras la reciente actividad volcánica del Nevado del Huila. La medida es preventiva, de alcance local y se levantará una vez se esclarezcan las causas que originaron la muerte masiva de peces, en su mayoría mojarras rojas. En principio, las autoridades ambientales manejan la hipótesis de la probable causa de muerte esta relacionada con la falta de oxígeno, por la reducción de los niveles de agua en la represa, en virtud de los cambios climáticos registrados en las últimas semanas. No obstante, y considerando que el Ingeominas no descarta que se deba a una contaminación de las aguas de la represa , El Ministerio de Protección solicitó ordenar la prohibición como medida preventiva. Sin embargo, un estudio realizado por la Universidad Corhuila confirma que el agua de la represa de Betania contiene material volcánico. En la represa escenario de la muerte de mil 500 toneladas de peces quedan aun cuatro mil 500 toneladas que podrían correr la misma suerte.De momento la tragedia afecta a 450 personas que derivan su sustento de tareas piscícolas en inmediaciones de la represa. La mortandad de peces hizo que negocios para la exportación de mojarra y tilapia a estados unidos y europa se perdieran. En total mil 500 toneladas de pescado muerto empezaron a ser sepultadas en fosas abiertas en las afueras de la represa. Para ello se requiere procesar las especies muertas con cal viva a fin de evitar mayor daño ecológico. Un documento con las peticiones del sector será entregado al presidente de la república. Los pescadores piden que la represa disminuya la generación de energía para mejorar los niveles del caudal y aumentar la oxigenación del agua. Las autoridades locales prohibieron entre tanto el consumo de pescado para garantizar que el producto que llegue a los compradores presente señales de descomposición.




