La Casa Blanca realiza un ensayo de emergencia en caso de un ataque masivo a EEUU
Unas 90 personas participaron hoy en una simulación en la Casa Blanca en la que se evaluó la capacidad de reacción entre diferentes agencias gubernamentales en el caso de que diez ciudades de EEUU fueran atacadas simultáneamente con bombas como las usadas contra los militares estadounidenses en Irak
Unas 90 personas participaron hoy en una simulación en la Casa Blanca en la que se evaluó la capacidad de reacción entre diferentes agencias gubernamentales en el caso de que diez ciudades de EEUU fueran atacadas simultáneamente con bombas como las usadas contra los militares estadounidenses en Irak. Uno de los portavoces de la Casa Blanca Scott Stanzel, explicó que al frente del ensayo de situación de emergencia, que duró unas tres horas, estuvo Fran Townsend, la asesora de Seguridad Interna del presidente estadounidense, George W. Bush. El mandatario no estuvo presente en la simulación y aprovechó para dar un paseo en bicicleta por las cercanías de la Casa Blanca, en la capital estadounidense. Todos los departamentos del Gobierno estuvieron representados por sus secretarios o sub-secretarios y, según Stanzel, el ensayo puso de manifiesto que aún quedan algunas lagunas por solventar en lo que a la capacidad de respuesta del Gobierno se refiere. Sin embargo, Stanzel indicó que también se han revelado algunas mejoras desde la última situación de emergencia que supuso el paso del huracán Katrina por la costa del Golfo de México y al sureste del país en el 2005. Las mejorías consisten en una mayor coordinación entre las agencias locales y estatales, así como un incremento en la habilidad de hacer llegar los fondos de emergencia con inmediatez, claves que fallaron cuando el paso del huracán, subrayó Stanzel. El portavoz de la Casa Blanca indicó que el ensayo de hoy no obedece a una amenaza concreta suministrada por la comunidad de inteligencia estadounidense sobre la posibilidad de ataques contra ciudades en EEUU con bombas caseras, del estilo usado en Irak contra los militares. Este es el cuarto ensayo masivo del gobierno estadounidense tras el primero realizado en el 2005, sobre la posibilidad de que estallara una pandemia de la gripe aviar.




