El presidente iraní afirma que "resistirá hasta el final", y "no dará marcha atrás"
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, advirtió hoy de que su país "resistirá hasta el final" y "no dará marcha atrás" frente a las presiones de la comunidad internacional para que Irán suspenda el programa de enriquecimiento de uranio.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, advirtió hoy de que su país "resistirá hasta el final" y "no dará marcha atrás" frente a las presiones de la comunidad internacional para que Irán suspenda el programa de enriquecimiento de uranio. "Nuestro pueblo resistirá en defensa de su derecho, y nunca dará marcha atrás", dijo el gobernante iraní en un discurso en la ciudad norteña de Ghilan, según la televisión iraní Al Alam. Tras reiterar que el programa nuclear iraní es "pacífico", Ahmadineyad consideró que "cualquier paso atrás por parte de Irán significará el aumento de las presiones" internacionales en relación con los planes nucleares iraníes. "Esta es una costumbre de los arrogantes (Occidente) y los imperialistas. Cuando uno da un paso atrás ellos dan un paso por delante y si uno resiste darán ellos la marcha atrás", dijo el líder iraní. En su opinión, "ellos (los países occidentales) piden a Irán que respete de forma completa normativas que ellos mismos todavía no han respetado". Ahmadineyad había manifestado que estará dispuesto a suspender el enriquecimiento de uranio "sólo cuando ellos (los occidentales) suspendan sus programas". Sus nuevas declaraciones se producen después de que la República Islámica no cumpliera con el plazo de 60 días que el Consejo de Seguridad de la ONU dio a este país para que abandone el enriquecimiento de uranio. El ex presidente iraní Hachemí Rafsanyani advirtió hoy, por su parte, de que "las presiones sobre Irán por su programa nuclear sólo ocasionarán graves problemas para los arrogantes ((Occidente), para la región y para todo el mundo" Rafsanyani, jefe del destacado Consejo de Determinación del Régimen y uno de los principales asesores del líder supremo iraní, Ali Jamenei, consideró que "la única solución es que los arrogantes dejen de imponer condiciones y vuelvan a la mesa de negociaciones" para solucionar el contencioso.




