El gobierno lanza ofensiva para evitar referendo contra las transferencias
En cabeza del Departamento Nacional de Planeación y con el apoyo de la bancada uribista, el gobierno anunció una especie de ofensiva en todo el país, para contrarrestar el referendo contra la reforma a las transferencias o al Sistema General de Participaciones que promueven el Partido Liberal y el Polo Democrático
En cabeza del Departamento Nacional de Planeación y con el apoyo de la bancada uribista, el gobierno anunció una especie de ofensiva en todo el país, para contrarrestar el referendo contra la reforma a las transferencias o al Sistema General de Participaciones que promueven el Partido Liberal y el Polo Democrático."Toca hacer la tarea" dijo la directora de Planeación, Carolina Rentería al insistir en que el proyecto de acto legislativo al que le queda una vuelta en el Congreso para ser norma constitucional, no recorta las partidas a las regiones.La funcionaria dijo que tanto parlamentarios de la coalición como integrantes del gobierno intensificarán sus correrías por todo el país para explicar el contenido y alcance de la iniciativa que será retomada por el Congreso cuando se reanuden en marzo las sesiones ordinarias."La tarea nuestra y la de las bancadas será explicar el proyecto una y otra vez a lo largo y ancho del país. Lo que tenemos que hacer en una estrategia de comunicaciones y explicaciones, de llegarle a los sectores que creen verse perjudicados como el educativo y salud y hacer más presencia regional, subrayó la directora de Planeación.El proyecto de reforma a las transferencias establece que los recursos que anualmente gira la Nación a los departamentos y municipios, se incrementarán el año próximo y en el 2009 en el equivalente a la inflación causada mas cinco puntos. Un punto iría para educación.Para el 2010 el valor de las transferencias sería incrementado en el equivalente a la inflación más tres y medio por ciento y a partir del 2011 en un tres por ciento.Los sectores de la oposición y la Federación de Gobernadores consideran que con la propuesta del gobierno las regiones verán sustancialmente reducidas las transferencias. Se estiman que anualmente dejarían de percibir hasta cinco billones de pesos.




