Víctimas del paramilitarismo calificaron como 'positivo' su encuentro con Ramón Isaza
Los familiares de las víctimas de los paramilitares consideraron como un primer paso para conocer la verdad , la confesión de Ramón Isaza, quien admitió que en el Magdalena Medio no hay fosas comunes porque los muertos eran arrojados al río
Los familiares de las víctimas de los paramilitares consideraron como un primer paso para conocer la verdad , la confesión de Ramón Isaza, quien admitió que en el Magdalena Medio no hay fosas comunes porque los muertos eran arrojados al río.El ex jefe paramilitar habló con las Madres de la Candelaria, quienes lo visitaron en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, para indagar por la suerte de varias personas que desaparecieron en la región donde operaba el grupo de autodefensas que él comandaba.Los familiares de unas 100 personas muertas, anunciaron que la próxima semana volverán a la cárcel de Itagüí, para entrevistarse, en esta ocasión, con Diego Fernando Murillo Bejarano, alias "Don Berna" y tratar de conocer la verdad sobre lo ocurrido con ellos.Acerca del caso de Angello Posada, un joven de 20 años estudiante de ingeniería de sistemas, desaparecido en Doradal en 1998, Isaza reconoció que fue retenido por su grupo, pero no confesó cuál fue su suerte. Isaza se limitó a informar a los padres que el carro en que se movilizaba su hijo lo había vendido a otro jefe paramilitar del municipio de San Luis.




