Guadalupe Larriva será sepultada hoy en Cuenca
El homenaje nacional que se cumple desde ayer a la ministra de Defensa Nacional, Guadalupe Larriva, culmina hoy, a las 12:00, cuando con su hija Claudia sea sepultada en el cementerio general de Cuenca, la ciudad natal de ambas.
El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Héctor Camacho, ejercerá las funciones de ministro mientras el Presidente de la República nombra a la sucesora (será mujer) de la desaparecida Guadalupe Larriva.La Ministra de Defensa recibió honores. El Gobierno anunció una comisión internacional de investigación. Cuatro oficiales serán sepultados en Quito y otro en Napo.El homenaje nacional que se cumple desde ayer a la ministra de Defensa Nacional, Guadalupe Larriva, culmina hoy, a las 12:00, cuando con su hija Claudia sea sepultada en el cementerio general de Cuenca, la ciudad natal de ambas.El adiós comenzó en la Base Aérea de Manta donde falleció trágicamente el miércoles a las 20:10, continuó ayer en Quito, lugar en el que recibió honores de Estado, y siguió ayer mismo por la tarde cuando en medio de un aguacero los féretros llegaron al austro. La despedida en la escuela militar Eloy Alfaro tuvo como acto central un emotivo adiós del presidente de la República, Rafael Correa.El Mandatario anunció que ha pedido a Francia, a través de su embajada, que envíe dos expertos en turbinas y en estructuras. La misión diplomática confirmó que ese país designará un técnico en representación del Estado, mientras que la empresa Eurocopter, fabricante de los helicópteros Gazelle, enviará otro.Con el propósito de esclarecer lo ocurrido también se pidió ayuda investigativa a Brasil y Chile, según el Gobierno Nacional.En Quito, cadetes de las escuelas militar y naval estaban perfectamente uniformados, firmes, listos para hacer una calle de honor a los féretros que llevaban los restos de la ex ministra Larriva, de su hija Claudia y del teniente coronel Marco Gortaire.A las 10:00, llegó el avión presidencial, con el primer mandatario, Rafael Correa, y un grupo de funcionarios. A las 10:10, otro, pero de la Fuerza Naval, con el ministro de Energía, Alberto Acosta.En menos de 5 minutos llegó otra nave. Esta vez de la Fuerza Aérea, más grande, con los familiares de los fallecidos, vestidos de negro, con gafas y pañuelos en sus manos, acompañados por militares. El vicario general de las FF.AA., el padre Ricardo Chamorro, les dio el encuentro en la pista y les expresó su pesar.A las 10:18 aparecieron los jefes castrenses. Once minutos más tarde aterrizó el avión Hércules de la FAE, con los tres féretros. Todos los funcionarios de Gobierno, encabezados por el presidente Rafael Correa y su esposa Anne Malherbe, salieron a la pista y se ubicaron junto a los cadetes que se formaban inmóviles, con el arma al hombro y la vista al frente.A unos 300 metros del avión de la FAE las carrozas estaban listas. El vicario volvió a cruzar una calle de honor llena de cadetes, políticos, familiares y lágrimas. Se acercó a la parte posterior del Hércules y vio que los tres ataúdes eran exactamente iguales, del mismo tamaño, con una bandera de Ecuador que los recubría.Correa esperaba con el ceño fruncido. Un grupo de cadetes levantó las cajas y empezó el homenaje. El vicario rezó y esparció agua bendita sobre cada féretro. Entre los asistentes había mucha tristeza. Algunos lloraban. El pésame era para todos, para los colegas del Gobierno y los familiares. Algunos ministros se ofrecieron a llevar los féretros hasta las respectivas carrozas. Y lo hicieron. A las 11:00, el siguiente destino era el colegio militar Eloy Alfaro. Allí, decenas de banderas rojas con la efigie del Che Guevara coparon el patio del plantel durante la misa campal en memoria de la extinta ministra. También se podían mirar cientos de pósteres con la imagen de Larriva con un puño levantado, su pañuelo rojo en el cuello y una frase: "Hasta la victoria siempre".Esa fue una de las maneras en que miembros del Partido Socialista le mostraron su respeto y cariño.Estas imágenes contrastaban con el sonar de trompetas, los honores militares y religiosos que, en cambio, ofrecieron las autoridades militares y gubernamentales.A las 11:28 llegó el cortejo fúnebre encabezado por tres ataúdes, cobijados por la bandera tricolor. Dos minutos antes hizo su entrada el presidente Correa. La tristeza se dibujaba en los rostros de los asistentes: el ex candidato presidencial León Roldós, representantes indígenas, los jóvenes compañeros de Claudia Ávila, la hija de Guadalupe Larriva, quien también pereció en el siniestro; el alcalde Paco Moncayo, empleados de diversos ministerios...La ministra Larriva quiso llevar a su hija consigo a Manabí ya que desde su designación no había pasado mucho tiempo con ella. Por ello, el miércoles, tras asistir a clases, la joven acudió contenta a la invitación de su madre quien iba a contraer matrimonio con el médico cirujano Édgar Moncayo Gallegos el próximo 16 de febrero.




