Correa reitera que no existen cultivos de coca en Ecuador
El presidente electo de Ecuador, Rafael Correa, reiteró que no existen cultivos de coca en su país, en contradicción de la denuncia que hizo el pasado lunes el jefe de la Policía colombiana, Jorge Daniel Castro. El problema está en el otro lado de la frontera, donde no hay presencia militar colombiana", afirmó Correa
El presidente electo de Ecuador, Rafael Correa, reiteró hoy que no existen cultivos de coca en su país, en contradicción de la denuncia que hizo el pasado lunes el jefe de la Policía colombiana, Jorge Daniel Castro. Correa, que asumirá la Presidencia el 15 de enero de 2007, recordó que la Policía antinarcóticos de Ecuador fue esta semana al sitio donde, según la Policía de Colombia, había entre 10 y 15 hectáreas de coca, y "no ha encontrado absolutamente nada". "La información de Colombia es errada. No tenemos cultivos de coca en Ecuador. El problema está en el otro lado de la frontera, donde no hay presencia militar colombiana", afirmó Correa en rueda de prensa. El presidente electo indicó que Colombia tiene "dos destacamentos militares en la frontera sur" y Ecuador tiene "trece destacamentos militares en la frontera norte, lo cual impide los cultivos ilegales de droga" en este territorio. El pronunciamiento de Correa se produjo poco después de que la policía antinarcóticos de Colombia insistió hoy que constató la existencia de plantaciones de coca en territorio ecuatoriano. La policía antinarcóticos contradijo así al embajador de Colombia en Ecuador, Carlos Hoguín, que también hoy adujo a un "error de observación" la denuncia sobre la existencia de dichas plantaciones. "Simplemente hicimos en la frontera un hallazgo que corresponde a cultivos ilícitos y lo pusimos en conocimiento de las autoridades correspondientes", dijo hoy Jorge Barón, director de la Policía antinarcóticos, según informes desde Bogotá. "Ellos (Ecuador), como era de esperarse, verifican y ahora tienen su opinión sobre el particular. La respetamos profundamente, pero eso fue lo que encontramos", añadió. Por otra parte, Correa prefirió no referirse a las aseveraciones de las FARC que las fumigaciones en la frontera con Ecuador constituyen un "irrespeto y provocación a los hermanos ecuatorianos y a su Gobierno". "Allá ellos (FARC), pero es claro que fumigar con (el herbicida) glifosato en la frontera mata cultivos lícitos e ilícitos, baña a los campesinos también de químicos del lado colombiano y ecuatoriano. En consecuencia, es un atentado a los derechos humanos, al ecosistema, al medio ambiente, a la soberanía de Ecuador", dijo. Correa, que el jueves dijo que la política de fumigar con glifosato es "torpe", hoy anotó que es un mecanismo "ineficiente", debido a que es un proceso indiscriminado que "mata los cultivos lícitos e ilícitos". Por ello, añadió, se deben buscar "formas más inteligentes de combatir el problema de la droga". La relación entre Ecuador y Colombia se mantiene tensa por la insistencia de Bogotá en mantener las fumigaciones con glifosato sobre las plantaciones de coca en su territorio, cerca de la frontera, pese a la petición de Quito de que se suspendan. Quito sostiene que el glifosato, arrastrado por el viento, atraviesa la línea divisoria, afecta la salud de la población y daña la ganadería y los cultivos de yuca y plátano, entre otros. Por su parte, Bogotá defiende que el glifosato es inocuo y descarta que llegue hasta Ecuador porque -dicen- se fumiga a baja altura y su mezcla es pesada y obliga a una caída vertical inmediata.




