Al menos nueve muertos al paso de un tornado en Japón
Un devastador tornado causó hoy la muerte de al menos nueve personas e hirió a otras 21 en Saroma, ciudad de la septentrional isla japonesa de Hokkaido, donde el vendaval destruyó casas, derribó tendidos eléctricos y provocó el caos del transporte.
Un devastador tornado causó hoy la muerte de al menos nueve personas e hirió a otras 21 en Saroma, ciudad de la septentrional isla japonesa de Hokkaido, donde el vendaval destruyó casas, derribó tendidos eléctricos y provocó el caos del transporte. Según informó la policía de Hokkaido, la mayor isla del norte de Japón, se desconoce el paradero de 30 personas, por lo que podría incrementarse el número de víctimas de este fenómeno meteorológico. Fuentes de los servicios de bomberos citadas por la agencia Kyodo indicaron que el tornado afectó a la ciudad de Saroma en dos áreas y el mayor desastre lo ocasionó en las instalaciones de construcción de un túnel. La fuerza del tornado provocó la destrucción de varias viviendas y oficinas prefabricadas levantadas por la empresa tuneladora Kajima para alojar a sus operarios, veinte de los cuales resultaron sepultados al venirse abajo esos inmuebles. La mayor parte de los fallecidos se encontraban en el segundo piso de una de esas oficinas prefabricadas, donde se celebraba una reunión. Además, en la propia ciudad de Saroma, otras diez viviendas se vinieron abajo por el embate del viento huracanado. En esa localidad, el tornado arrancó tejados, derribó postes de alumbrado y líneas telefónicas, provocó el caos en las carreteras y trenes locales y causó cuantiosos daños en propiedades particulares. Las imágenes de la televisión nipona NHK mostraron automóviles aplastados y los amasijos de hierro, madera y plástico en que quedaron convertidos los edificios derrumbados al paso de los vientos huracanados. Unos 630 edificios quedaron sin energía en Saroma y en la vecina ciudad de Kitami, y numerosos postes de electricidad fueron derribados, indicaron las autoridades de Hokkaido. En Tokio, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, ordenó la creación de una célula de atención a desastres naturales formada por veinte funcionarios y dirigida por el director general de la Comisión Nacional de Seguridad Pública, Kensei Mizote. Este alto funcionario, con rango de ministro, se dirigió al lugar del desastre para coordinar la restauración de los servicios públicos y la atención a las personas damnificadas. El Servicio Meteorológico de Japón había advertido en la noche del lunes al martes sobre la posibilidad de fuertes vientos y tempestades en el mar en amplias zonas del país, debido a un sistema de bajas presiones procedente del mar de Ojotsk, en el Pacífico noroccidental




