Comunidad internacional es contraria a la despenalización de la coca boliviana
La comunidad internacional es contraria a la despenalización de la hoja de coca y lograrlo, como pretende Bolivia, depende de la voluntad de los países, afirmó hoy un alto funcionario de las Naciones Unidas.
La comunidad internacional es contraria a la despenalización de la hoja de coca y lograrlo, como pretende Bolivia, depende de la voluntad de los países, afirmó hoy un alto funcionario de las Naciones Unidas. La despenalización de la hoja de coca debe pasar por el rígido procedimiento establecido en la Convención Antidrogas de 1961 así como por el criterio de los distintos gobiernos del mundo, dijo el director ejecutivo de la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (ONUDD), Antonio María Costa. Costa, que también es secretario general adjunto de la ONU, realizó una visita a Bolivia y hoy se reunió con los miembros del Consejo Nacional de Lucha Contra el Tráfico Ilícito de Drogas (Conaltid). El martes pasado, en su primer día de visita al país, Costa acompañó al presidente boliviano, Evo Morales, a la región cocalera del Chapare, donde escuchó de los campesinos el pedido de eliminar la coca de la lista de sustancias prohibidas. Costa sostuvo hoy que no percibe en los gobiernos de los países asociados a la ONU una actitud favorable al planteamiento boliviano e incluso opinó que existe una posición contraria a levantar la prohibición internacional para el comercio de la polémica hoja. "Yo no veo al momento un acuerdo internacional que sostenga (la demanda de Bolivia). Al contrario, yo veo una unanimidad contraria" al deseo del Gobierno de Morales, apuntó el funcionario. El director de ONUDD aclaró que no puede anticipar lo que decidirá la Comisión de Estupefacientes de la ONU, que es un órgano independiente de la entidad, donde se debe analizar el tema. Explicó que, cuando las autoridades bolivianas presenten su solicitud, hay por delante "un proceso extremadamente largo, que va a tomar años y cuyo resultado depende de la actitud de los gobiernos" participantes de Naciones Unidas. Costa, sin embargo, señaló que la comunidad internacional "ahora acepta la noción de que una cierta cantidad de cultivos pueda ser destinada al uso legítimo" de la hoja. A comienzos de mes, en Chapare, el mandatario prometió a sus compañeros de sindicato que defenderá la coca "frente a los intereses que quieren imponer como siempre desde Estados Unidos", país al que cuestiona permanentemente. Las actuales autoridades bolivianas, que tienen de aliados políticos a los sindicatos de productores de coca, pretenden cambiar la ley de control de sustancias controladas para que cada familia cultive 1.600 metros cuadrados del arbusto, superficie llamada "cato". Ese planteamiento, que aún no ha sido propuesto por el Gobierno de Morales a la ONUDD, "tiene que ser discutido", de acuerdo a las normas del convenio y de la organización, indicó Costa. Antes de reunirse con los miembros del Conaltid, el funcionario de la ONU declaró que la erradicación de cultivos ilícitos de coca es necesaria para respetar la ley y hay que buscar siembras alternativas para ayudar a las comunidades que viven de ella. Agregó que el presidente Morales le informó de que, en lo que va del año, en el Chapare se han destruido 4.000 hectáreas de la planta y, por eso, esperará "con interés" los datos de la erradicación de este año. Según datos de la ONU, Bolivia tiene de plazo hasta el 1 de mayo del 2007 para presentar un pedido formal si quiere tramitar la despenalización de la hoja de coca. La planta de coca, típica de la región andina sudamericana, tiene usos culturales y medicinales.




