Vinculan la alta presión con problemas del sueño en los niños
Los niños con presión alta pueden sufrir problemas de sueño con dificultades resultantes de desarrollo mental y físico, dijo un estudio presentado ante la conferencia del Consejo para las Investigaciones sobre la Presión y divulgado hoy.
Los niños con presión alta pueden sufrir problemas de sueño con dificultades resultantes de desarrollo mental y físico, dijo un estudio presentado ante la conferencia del Consejo para las Investigaciones sobre la Presión y divulgado hoy. El estudio, realizado por científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Texas, determinó que casi el 60 por ciento de los niños con tensión alta padecía de un trastorno de respiración durante el sueño. Ese problema, conocido como Trastorno Respiratorio durante el Sueño (SDB, por sus siglas en inglés), se caracteriza por la obstrucción de las vías respiratorias, que en algunos casos es completa (apnea), parcial (hipoapnea), o períodos más largos de desplazamiento insuficiente del aire (hipoventilación obstructiva). Según Alisa Acosta, autora principal del estudio y experta en hipertensión y enfermedades pediátricas, ya se sabía que en las personas adultas existe una relación entre la presión sanguínea y la apnea obstructiva. En los casos de apnea obstructiva, las vías respiratorias se bloquean total o parcialmente. Esto provoca breves períodos de falta de respiración seguidos por intentos repentinos por reanudarla. Ese problema durante el sueño tiene como resultado largos períodos de fatiga diurna y una reducción de la capacidad intelectual. "Necesitábamos comprobar si el trastorno también ocurre en la población infantil", señaló. "La SDB es importante, porque puede provocar somnolencia durante el día, reducir la capacidad de concentración, mal rendimiento escolar, hiperactividad, baja estatura y hasta mayor presión en los pulmones", señaló Acosta. En general, la incidencia de la SDB en los niños es de un 2 por ciento, pero padecen de ella un 40 por ciento de los niños con crecimiento excesivo de las amígdalas y un 46 por ciento de los obesos. En comparación, el estudio indicó que el 59 por ciento de los niños hipertensos con problemas de amígdalas o excedidos de peso sufrían el problema de la SDB. "La hipertensión parece ser un factor de riesgo adicional para la SDB y es necesario realizar más estudios para determinar la relación que existe entre ambos", señaló Acosta.




