Gonzalo Arango, el poeta de la eterna sonrisa
Gonzalo Arango escandalizó a las beatas, hizo enojar a los gobernantes, la policía no lo quería, sus amigos lo idolatraban y de su mensaje como profeta del nadaísmo quedan unos libros, unas canciones, unos versos, unos amores contrariados, una prédica al viento, mucho tumulto y reflexiones sobre la Colombia de la segunda mitad del siglo 20
Gonzalo Arango escandalizó a las beatas, hizo enojar a los gobernantes, la policía no lo quería, sus amigos lo idolatraban y de su mensaje como profeta del nadaísmo quedan unos libros, unas canciones, unos versos, unos amores contrariados, una prédica al viento, mucho tumulto y reflexiones sobre la Colombia de la segunda mitad del siglo 20.Tenía una voz suave y dulce. Hablaba quedo, pausado, las palabras las arrastraba con un susurro de bondad y casi siempre se le dibujaba una sonrisa en su rostro de niño ingenuo.Andes, o la tierra fecundaNació en 1.931, en Andes, Antioquia, pueblo cafetero del suroeste antioqueño, cuando apenas comenzaba la república liberal con Enrique 0laya Herrera. En esa comarca de gentes apacibles y trabajadoras también vió las primeras luces un expresidente de Colombia, Don Carlos E Restrepo, el del canapé republicano y de un gramático, don Roberto Cadavid, el popular "Argos". Y otra paradoja, fue el menor de 13 hermanos. Su padre, como el progenitor de nuestro Nobel Gabriel García Márquez, ejercía de telegrafista.Su muerte lo eleva a los altaresEl poeta antioqueño murió el 25 de septiembre de 1.976 en lo que se describió ,como es costumbre en las notas necrológicas de este tipo, " en un absurdo accidente de tránsito ".Fu en Tocancipá, al norte de Bogotá , en el viejo territorio del Zipa.La víspera se reunió en casa de Eduardo Escobar, su amigo y correligionario y pudo despedirse( premoniciones, dirá un supersticioso ) de sus más queridos amigos.Su vida se apagaría menos de 24 horas después pero la luz de su inteligencia sigue marcando la ruta de las nuevas generaciones de poetas.En ese momento, años setentas, Gonzalo regresaba de la algarabía , de denuestos y frases duras como una piedra para reconciliarse con El Tiempo, políticos , poetas piedracelistas y gentes que antes lo miraban como un ser " de otra parte ".Por cierto, parte de su quehacer literario y filosófico lo había " heredado " de otro antioqueño universal, Fernando González, el filósofo de "0tra parte" que dejó una luminosa 0bra en la que bebieron abundantemente los nadaistas.Ahí quedan sus relatos de hombre puro, su poesía transparente, sus sobre cogedores reportajes como el memorable a " Cochise" nuestro gran ciclista.JotamarioEl poeta vallecaucano recuerda que Gonzalo era campesino, que intentó graduarse de abogado, salió de bachiller con Fernando Botero Botero con quien siempre mantuvo una relación de amistad y murió cuando un bus embistió el colectivo en el que viajaba el adormilado Gonzalo Arango.Nunca definieron al nadaísmo porque es indefinible y éste movimiento sobrevivió a todas las ideologías y son más antiguos que los Rollings Stones y que las FARC.relató Jota su compañero de aventuras.Cuando encontró el amor en Angelita, también halló a Cristo, del que nunca se separó a su manera,volvió a una actividad mística y pretendió deshipotecar a Jesús de la iglesia oficial.Y Jota cuenta en caracol radio que Gonzalo fue un hombre estudioso que conoció las vanguardias literarias y que al dejar el nadaismo,se volcó en el misticismo.Y recordemos a Gonzalo en esos versos y en esas frases celebradas al calor de bebidas espirituosas , muchas de ellas surcadas por el misterio y la ensoñación :"Estoy desesperado porque no llueve,porque Dios se olvidó que Darío calla si no llueve.Estoy marihuano;siento en el estómago alacranes y fósforos de guerraespero suicidarme cuando acabe el cigarrillo.Ahí va........."Eduardo EscobarEl mundo se le empobreció a él cuando murió su amigo Gonzalo.Gonzalo no se resignaba a nuestra condición mortal, relata Eduardo en caracol radio y dice que le impresiona que antes de morirse había estado en l a Sierra Nevada y lo amenazaba con un regalito......Mucho después Angelita le entregó un caracol que era el regalo que le había dejado el poeta ....Eduardo decidió deshacerse de ese caracol.Era emocionante la compañía con él porque era un hombre lleno de ternura, reflexiona Escobar."Vivimos de la poesía y comemos de la prosa ", se carcajeó Escobar en su entrañable recuerdo de Gonzalo, a quien recordamos a 30 años de su muerte.



