Pese a matar a su esposo una mujer quedó en libertad. El fallo genera polémica
La justicia reconoció la ira e intenso dolor de una mujer que mató a su esposo por las múltiples golpizas que le propinó durante 17 años. María Angélica Bonilla, dijo que en una ocasión su esposo la agredió hasta el punto de romperle su quijada. Ante el testimonio de la sindicada y las certificaciones médicas expuestas, se le reconoció la libertad a la mujer maltratada
La justicia reconoció la ira e intenso dolor de una mujer que mató a su esposo por las múltiples golpizas que le propinó durante 17 años. María Angélica Bonilla, dijo que en una ocasión su esposo la agredió hasta el punto de romperle su quijada.Ante el testimonio de la sindicada y las certificaciones médicas expuestas, se le reconoció la libertad a la mujer maltratada.Además la juez séptima, en un polémico fallo, contempló una rebaja del 50 por ciento de la pena, luego de que María Angélica reconociera el crimen.La sindicada dijo que recurrió a una comisaría de familia para denunciar las múltiples agresiones, pero no siguió con el proceso por miedo a las retaliaciones de su esposo. "Yo les recomiendo a todas las mujeres que denuncien para que no terminen en esto que nunca debió pasar", dijo Angélica María Bonilla.La situación de esta mujer fue aliviada, debido a que la familia de su esposo no reclamó perjuicios morales ni materiales.La Corte Suprema aclara que la "ira e intenso dolor" no es una licencia para matarLa Corte Suprema de Justicia precisó que las circunstancias de ira e intenso dolor que atenúan la pena, no se constituyen en una licencia o autorización para que las víctimas de la violencia intrafamiliar hagan justicia asesinando al agresor.El presidente de la Sala Penal, Mauro Solarte Portilla, se refirió en este sentido a la facultad que tienen los jueces para otorgar los beneficios penales cuando se cumplen con los requisitos que exige la ley.El magistrado le pidió al Estado que mejore la educación y las condiciones sociales de la población, para prevenir la violencia intrafamiliar, delito que no se combate exclusivamente con cárcel.Solarte Portilla se abstuvo de comentar directamente sobre el caso de la mujer que mató a su esposo pero quedó en libertad, tras argumentar que sufrió 17 años de maltrato intrafamiliar, y que actuó bajo la influencia de la ira y el intenso dolor.




