Expedición marina estudia los fenómenos termales y sus efectos en lasespecies
Una expedición impulsada por dos centros de investigación franceses va a llevar a cabo en las próximas semanas un estudio de los fenómenos hidrotermales a gran profundidad y el efecto que tienen en diferentes especies animales.
Una expedición impulsada por dos centros de investigación franceses va a llevar a cabo en las próximas semanas un estudio de los fenómenos hidrotermales a gran profundidad y el efecto que tienen en diferentes especies animales. Un área del océano Atlántico cercana al archipiélago portugués de las Azores es el lugar elegido para el proyecto, que se desarrollará en varias profundidades, hasta llegar a los 2.300 metros, según han informado el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) y el Instituto de Investigación para la Explotación del Mar (IFREMER). Se trata de una campaña que ha empezado en días pasados y se prolongará hasta el 6 de septiembre, en la que participarán 76 expertos en geología, oceanografía, biología molecular, biodiversidad y genética, entre otras disciplinas. El punto de partida de los proyectos "Graviluck" y "Momareto" es que las profundidades del océano figuran entre los lugares del Planeta menos estudiadas, en especial por datos como que la dorsal oceánica (cadena montañosa continua en el fondo marino) se extiende a lo largo de 60.000 kilómetros y que la llanura abisal mide varios millones de kilómetros cuadrados. Los científicos de esta misión se interesan por los movimientos verticales del subsuelo marino, su conductividad eléctrica y la temperatura de los fluidos hidrotermales, algunos de los cuales se asocian a volcanes activos. Las zonas submarinas representan uno de los principales lugares de transferencia de materia y calor y los fluidos termales cargan asimismo en sus desplazamientos con elementos químicos procedentes de las rocas del fondo. El agua del mar se abre paso a través de las fisuras de la corteza oceánica y, en ese proceso, se calienta y se enriquece con elementos químicos, con la peculiaridad de que favorece una fauna específica, según la información difundida por el CNRS y el IFREMER. Los microbios de esas fuentes hidrotermales emplean las partículas químicas para asegurar su supervivencia y crecimiento gracias a un fenómeno conocido como quimio-síntesis y forman la primera pieza en la cadena alimentaria, porque otras especies se aprovechan hasta llegar a ser pasto para los peces más grandes. Con dos barcos y dos sumergibles los técnicos de esta misión se encargarán de hacer mediciones de temperatura del agua y del fondo marino, analizarán la carga química de los fluidos y estudiarán incluso la genética de cangrejos, mejillones y gambas, entre otros organismos, para conocer cómo afectan en ellos los movimientos del fondo y la energía que llevan aparejada. Los científicos, entre los que hay algunos procedentes de otros países europeos, dejarán en el fondo del mar algunos instrumentos de medición, con objeto de garantizar el aporte de nuevos datos en los próximos años, ya con análisis en laboratorio.




