Una de las guerrillas más antiguas de Asia abandona las armas
Una de las guerrillas separatistas más veteranas de Asia, el Movimiento para la Liberación de Papúa (Organisasi Papua Merdeka, OPM), fundada en 1965, ha decidido abandonar la lucha armada contra Indonesia y perseguir sus objetivos por medios democráticos. Así lo anunció hoy el presidente del Consejo Revolucionario del OPM, Nikolaus Ipo Hau, en una entrevista con la radio australiana ABC
Una de las guerrillas separatistas más veteranas de Asia, el Movimiento para la Liberación de Papúa (Organisasi Papua Merdeka, OPM), fundada en 1965, ha decidido abandonar la lucha armada contra Indonesia y perseguir sus objetivos por medios democráticos. Así lo anunció hoy el presidente del Consejo Revolucionario del OPM, Nikolaus Ipo Hau, en una entrevista con la radio australiana ABC. "Esto no significa una rendición ni supone una derrota para el OPM. No significa que no podemos luchar, podemos hacerlo y nos defenderemos si somos atacados, pero queremos avanzar en la consecución de una solución pacífica", declaró Hau a la ABC. La decisión se adoptó en una reunión clandestina celebrada esta semana en la ciudad papuana de Madang, a unos 450 kilómetros al norte de Port Moresby. Por razones de seguridad, la entrevista no ofrece detalles de la asamblea ni las identidades y número de los participantes. Las distintas facciones del OPM decidieron además formar una plataforma común, bajo un mismo liderazgo, en esta nueva etapa. "Los comandantes responsables de coordinar los ataques a las tropas indonesias han acordado trabajar juntos. Ahora, hacen un llamamiento a la comunidad internacional para que reconozca esta nueva plataforma", indicó Ipo Hau. El dirigente separatista añadió que la nueva organización promoverá el respeto de los derechos humanos. La emisora australiana señaló que el giro estratégico está relacionado con el cambio de actitud de la comunidad internacional respecto a la cuestión papuana, desde que en marzo Australia acogió a 42 refugiados simpatizantes de la independencia. Los refugiados denunciaron en Australia que el Gobierno de Indonesia lleva a cabo un genocidio contra los originarios de la provincia de Papúa, como se llama la parte indonesia de la isla de Nueva Guinea. Un traspaso de soberanía poco claro y las aspiraciones independentistas de sus habitantes provocaron a principios de la década de los 60 un conflicto que aún perdura. Holanda traspasó la administración del territorio a la ONU en febrero de 1962, con la intención de que el organismo internacional convocara una especie referéndum de autodeterminación que supusiera su anexión a Indonesia. Unos meses antes, un grupo de separatistas había autoproclamado la independencia de Papúa. En 1969, la ONU e Indonesia, presente en el territorio desde 1963, organizan un plebiscito que ganó abrumadoramente la opción indonesia. El Movimiento para la Liberación de Papúa denunció el resultado de la consulta y presentó, entre otras pruebas, fotos de jefes tribales que acudían a depositar el voto rodeados de militares indonesios que les apuntaban con sus fusiles. La llamada "Ley de libre elección" no fue tal para los separatistas, ni para algunas organizaciones de derechos humanos. Las denuncias de asesinatos y abusos desde que los militares indonesios entraron en el territorio son cuantiosas. Destacan la llamada "Operación tumpas" (eliminación), en 1967, que causó unos 1.500 muertos en las ciudades de Ayamaru, Inanuatan y Teminabuan; los bombardeos aéreos sobre el Valle de Baliem entre 1977 y 1978 o las matanzas de 1981 en la cordillera central, que se saldaron con 13.000 muertos, según organizaciones de derechos humanos. Se calcula que unas 100.000 personas, un diez por ciento de la población de la provincia, han sido asesinados por el Ejército indonesio. La caída del régimen autoritario del general Suharto (1967-1998) abrió las puertas a la democracia en Indonesia y a los cambios. En el año 2001, los papuanos consiguieron un estatuto de autonomía que, entre otras cosas, les devolvió cierta dignidad con el restablecimiento de su nombre anterior: Papúa. A pesar de ser una de las regiones de Indonesia más ricas en recursos naturales, con grandes recursos de gas y petróleo, su desarrollo es muy inferior al de otras áreas del país y gran parte de su población vive por debajo del umbral de la pobreza.




