Ascienden a 47 muertos por una explosión en China
El número de fallecidos en una vivienda de la provincia norteña de Shanxi donde se almacenaban explosivos ilegales ha sido cifrado en 47, cuatro más de los confirmados en un primer momento, informó hoy la agencia Xinhua.
El número de fallecidos en una vivienda de la provincia norteña de Shanxi donde se almacenaban explosivos ilegales ha sido cifrado en 47, cuatro más de los confirmados en un primer momento, informó hoy la agencia Xinhua. La explosión, que dejó también 20 heridos, se registró en una residencia del municipio de Dongzhai, en el distrito de Ningwu, a las 6.30 de la mañana hora local de hoy, viernes (22.00 GMT del jueves). Según las investigaciones preliminares, el suceso se inició con un incendio y, cuando los vecinos trataban de extinguirlo, se registró la explosión, que mató en el acto a 47 personas. Más de 200 bomberos, policías armados y agentes de seguridad siguen trabajando para retirar los escombros, en busca de posibles supervivientes. El secretario del Comité Provincial de Partido Comunista, Zhang Baoshun ha pedido que se ponga el máximo esfuerzo en las labores de rescate y ha prometido que los responsables serán castigados según la ley. Fuentes del ayuntamiento del distrito de Ningwu no quisieron revelar a Efe más detalles debido a la nueva Ley de Emergencias, que restringe el contacto de los funcionarios con los medios y que multará a aquellos que revelen información sobre emergencias sin autorización. La provincia de Shanxi, conocida como "el mar de carbón" y principal productora de este mineral del país, está acostumbrada a este tipo de sucesos, ocurridos normalmente en los pozos hulleros o en almacenes ilegales de explosivos utilizados en minería. El mes pasado diez personas fallecieron cuando uno de esos almacenes detonó en un edificio residencial en el distrito de Fanshi, mientras que en abril, en la ciudad de Yanping, fueron 34 los muertos en un accidente similar en un hospital de la Compañía Xuangang de Carbón y Electricidad. En julio del año pasado, una explosión de gas grisú en la mina de Jiajiabao acabó con la vida de 36 personas e hirió a otras 11, en un incidente que intentó ser ocultado por el propietario del pozo para evitar ser castigado por la ley.




