Pakistán destruye un campo terrorista cerca de la frontera afgana
Al menos quince insurgentes paquistaníes y extranjeros murieron hoy en un ataque aéreo del Ejército de Pakistán contra un supuesto campo de entrenamiento de terroristas cercano a la frontera afgana
Al menos quince insurgentes paquistaníes y extranjeros murieron hoy en un ataque aéreo del Ejército de Pakistán contra un supuesto campo de entrenamiento de terroristas cercano a la frontera afgana. La operación militar se desarrolló de madrugada, con apoyo de helicópteros y cohetes, y causó la muerte de entre quince y veinte supuestos simpatizantes de los talibanes, algunos de ellos extranjeros, según informó el portavoz de las Fuerzas Armadas paquistaníes, general Shaukat Sultan. Como consecuencia fue destruido un supuesto campo de entrenamiento de terroristas situado en las cercanías del pueblo de Tehsil Dattakhel, en la provincia tribal de Norte Waziristán, una de las más conflictivas de Pakistán y fronteriza con Afganistán. Pakistán comparte con Afganistán 2.250 kilómetros de frontera montañosa extremadamente difícil de controlar y se cree que en alguna de esas áreas se esconden los principales líderes de Al Qaeda y de los talibanes afganos, Osama Bin Laden y el Mulá Mohammed Omar. El general Sultan explicó hoy que el blanco atacado fue un supuesto centro de entrenamiento de "malhechores", término con el que las autoridades paquistaníes identifican a los simpatizantes de los talibanes y los miembros de esa red terrorista. El portavoz militar indicó que las fuerzas de seguridad actuaron después de que este viernes recibiesen un "soplo" de que un grupo de insurgentes preparaba desde esa base ataques contra las fuerzas de seguridad paquistaníes. "El Ejército lanzó la operación tras recibir información de que los militantes estaban utilizando el campo para realizar ataques sobre convoyes militares", aseveró el general Shaukat Sultan. "Por lo que sabemos, entre quince y veinte militantes locales y extranjeros resultaron muertos", apuntó el general Sultan. Pakistán ha desplegado más de 70.000 soldados en la frontera con Afganistán para erradicar la presencia de supuestos talibanes y miembros de Al Qaeda, refugiados allí desde la caída a finales del 2001 del régimen ultraintegrista. Las autoridades paquistaníes creen que muchos de esos rebeldes son extranjeros, sobre todo afganos y otros procedentes de países de Asia Central. Waziristán es una zona montañosa y desértica del área tribal paquistaní habitada por pastunes que tiene bastante autonomía y donde el Gobierno de Pakistán nunca ha tenido el total control, al igual que le sucede en la vecina Beluchistán, donde el movimiento separatista tiene mucha fuerza. Waziristán ha sido escenario de constantes incidentes de violencia desde hace más de un año y las fuerzas de seguridad paquistaníes son con frecuencia atacadas por insurgentes. En el último año, el Ejército paquistaní ha dado muerte a más de 300 supuestos simpatizantes de los talibanes en esa zona. En marzo pasado, las fuerzas de seguridad paquistaníes atacaron un supuesto campo de terroristas de Al Qaeda, lo que desencadenó violentos enfrentamientos en los que murieron más de un centenar de personas, además de un éxodo de miles de personas de esas áreas. Durante el fin de semana pasado, tres soldados paquistaníes murieron en dos ataques contra un puesto militar y contra un convoy militar en Waziristan. El 2 de junio, otros cuatro soldados paquistaníes murieron a causa de un atentado suicida en el área de Bakka Khel, cerca del distrito de Bannu, también en el norte de Waziristan.




