Aprender inglés, cada vez más necesario para inmigrantes en EEUU
Para los inmigrantes hispanos en EEUU el aprendizaje del inglés representa uno de los innumerables desafíos a los que deben enfrentarse para alcanzar el "sueño americano", aunque cada vez asumen más la necesidad de hablarlo.
Para los inmigrantes hispanos en EEUU el aprendizaje del inglés representa uno de los innumerables desafíos a los que deben enfrentarse para alcanzar el "sueño americano", aunque cada vez asumen más la necesidad de hablarlo. Este reto ha adquirido un nuevo cariz desde que, el pasado 18 de mayo, el Senado estadounidense aprobó designar el inglés como idioma oficial. Aunque muchos consideran innecesario dedicar parte del debate sobre la reforma migratoria al asunto, y hasta entonces ninguna iniciativa de elevar el inglés a idioma oficial había prosperado, también es cierto que muchos inmigrantes no dominan esta lengua. "Hasta ahora el inglés para mí no ha sido fundamental, aunque sí considero que debemos aprenderlo", opinó la ecuatoriana Jenny Yánez, quien desde hace cinco años vive en California. "Cuando llegué de mi país comencé a trabajar en un restaurante donde sólo se hablaba español y además, con la responsabilidad de atender a los niños, la casa y el trabajo, no me quedaba tiempo para ir a la escuela", agregó Yánez, que ahora asiste a clases de inglés en un centro para adultos. María Varillas, de 47 años y quien llegó desde México hace 24, dice que aprendió inglés en la calle, en su trabajo. "He trabajado sólo con gente americana (de EEUU). Primero limpiaba casas y ahora cuido a una señora", manifestó Varilla, pero aseguró que aún le queda mucho por aprender y por ello decidió comenzar a estudiar el idioma en una academia. "Cuando se analizan los aspectos que influyen en el proceso de aprendizaje de un nuevo idioma, particularmente en el caso de los inmigrantes, hay que tomar en cuenta muchos factores, especialmente los relacionados con las características y realidades de cada individuo", dijo a Efe Rosa Núñez, psiquiatra venezolana. Núñez sostiene que, aun cuando sería un error generalizar, aspectos como la edad, las circunstancias y condiciones bajo las cuales se emigra, así como la falta de empatía social, pueden ser las razones más comunes que dificultan el aprendizaje del inglés. "Es mucho más fácil para un niño o un adolescente aprender una nueva lengua porque su plasticidad emocional le permite ser más flexible, y además suelen llegar directamente a una escuela donde tienen mayor contacto con el idioma", explicó la experta. En el caso de los adultos, la impostergable necesidad de trabajar para sobrevivir y el tener que ocuparse de tantas responsabilidades a su cargo colocan el aprendizaje del inglés en un plano más lejano. Es muy común observar a los inmigrantes haciendo su vida social y laboral dentro de un ambiente donde predomina el uso de su mismo idioma, y "esto puede entenderse como una forma de preservarse", comentó Núñez. Según la psiquiatra, "no se trata sólo de un idioma. Es un estilo de vida, son costumbres, tradiciones. El lenguaje transmite toda una cultura. Es por ello que se puede entender la tendencia del inmigrante a relacionarse sólo con gente de su mismo idioma porque eso le da la sensación de estar en un lugar al cual pertenece". Para Núñez esta situación puede revertir si se llega a un entorno donde existe un grado adecuado de empatía social, lo cual se traduce en aceptación y receptividad de parte de los nativos. Hablar inglés otorga ventajas significativas a quien llega a Estados Unidos. Entender el idioma es comprender el entorno, lo cual facilita una mejor integración en la sociedad. Karen Domínguez, coordinadora de desarrollo de empleo de la Escuela vocacional para adultos ABC, en el sur de Los Angeles, asegura que existen muchas empresas que contratan a personas que sólo hablan español, pero con salarios muy inferiores. "Es muy diferente cuando la persona habla inglés y español. En este caso la media de los sueldos de los trabajos que se pueden conseguir para empezar oscila entre los 12 y 15 dólares la hora", indicó. En opinión de Domínguez, atreverse a hablar inglés es una excelente decisión para quienes llegan a EEUU con la esperanza de comenzar una nueva vida. "Es cuestión de nivelar las cargas y esforzarse hoy por un mejor mañana", dijo.




