La ONU denuncia el asesinato de cientos de niños en la periferia de Bogotá
El Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño declaró hoy su preocupación por los asesinatos de "cientos de niños en las áreas de Ciudad Bolívar y Soacha, en la periferia de Bogotá" al emitir su informe final sobre Colombia, tras haber evaluado un informe presentado por ese país.
El Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño declaró hoy su preocupación por los asesinatos de "cientos de niños en las áreas de Ciudad Bolívar y Soacha, en la periferia de Bogotá" al emitir su informe final sobre Colombia, tras haber evaluado un informe presentado por ese país. El Gobierno colombiano -junto a otros 17 países- presentó a ese grupo de expertos, que hoy concluyó en Ginebra su 42 periodo de sesiones, un informe periódico sobre la manera en que aplica la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño. En su texto de conclusiones y recomendaciones, el Comité lamenta "la alta incidencia de niños víctimas de ejecuciones extrajudiciales, homicidios y masacres como consecuencia del conflicto armado", además de casos de "desapariciones y limpieza social". Anota también el hecho de que "los vínculos entre miembros del aparato estatal y los grupos armados ilegales, en particular los paramilitares, todavía tienen que ser cortados". A ese respecto, instó al Estado a "poner fin a esos vínculos" ya que "éstos continúan existiendo". Asimismo, los expertos afirman en ese documento que a pesar de la implementación de un sistema de alerta temprana para evitar graves violaciones de los derechos humanos, "el Estado (colombiano) ha fracasado en tomar acciones preventivas efectivas, lo que ha resultado en la pérdida de vidas de civiles, incluyendo niños". Por ello, le urgen a "romper el legado de impunidad y conducir urgentemente investigaciones penales sobre violaciones de derechos humanos, por las que niños han perdido la vida, y asegurar que es una prioridad llevar a los responsables ante la Justicia". El Comité también se refiere en su informe a casos de torturas y tratos inhumanos contra niños, señalando que "aunque los primeros responsables son los miembros de los grupos armados ilegales, agentes estatales, incluyendo miembros de las fuerzas armadas, también están implicados". En especial, declara su preocupación "por la situación en las áreas rurales, donde los niños están en riesgo como consecuencia del conflicto armado interno", al tiempo que alerta sobre el "número creciente de niñas que son sometidas a violencia sexual" y menciona reportes que denuncian "violaciones cometidas por militares". Por ello, pide que el Gobierno de Bogotá tome medidas para proteger a los menores de esa situación y subrayó la necesidad de que "todos los niños víctimas de tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes reciban atención física y psicológica, así como compensaciones". Por otra parte, el órgano de la ONU reconoció la intención del Gobierno colombiano de incrementar los recursos para la asistencia a los niños desplazados, pero expresó su inquietud por el alto número de menores que siguen siendo víctimas cada año de ese problema. En ese sentido, comparte la preocupación del Tribunal Constitucional del país andino por la "falta de atención y asistencia específica para los niños" que son forzados a desplazarse, sobre todo si se tiene en cuenta que "constituyen más de la mitad de la población desplazada". "Recomendamos un incremento sustancial de recursos para los desplazados internos y la implementación de programas dirigidos a los niños para proveerles de comida, refugio, educación y salud", precisa el texto. El extenso informe -de 24 páginas- también menciona la preocupación de los expertos del Comité por "el reclutamiento de niños a gran escala por parte de los grupos armados ilegales con fines de combate y de esclavitud sexual". Asimismo, expresa su inquietud por el "uso de niños por parte del Ejército con fines de inteligencia" y por el "número de niños que son víctimas de las minas antipersonales".




