Científicos descubren nuevas especies de plancton en el Atlántico
La diversidad de formas de vida en el océano Atlántico empieza a ser comprendida mejor tras la última expedición del Censo de la Vida Marina que recogió miles de ejemplares de plancton a profundidades de hasta cinco kilómetros
La diversidad de formas de vida en el océano Atlántico empieza a ser comprendida mejor tras la última expedición del Censo de la Vida Marina que recogió miles de ejemplares de plancton a profundidades de hasta cinco kilómetros. Según informaron hoy los científicos, entre los ejemplares recuperados de las profundidades del Atlántico creen que han descubierto varias especies de zooplancton desconocidas hasta el momento. Desde criaturas parecidas a gambas, conocidas con el nombre científico de copépodos y ostrácodos) hasta gusanos y caracoles (petropodos) voladores, incluso medusas pulsantes. Además, los investigadores -entre ellos dos españoles y uno argentino- recuperaron más de 120 especies de peces, entre ellos una posible nueva especie de pez dragón negro de un género del que no se han descubierto nuevas especies desde los años 1950. Otra de las novedades es una posible nueva especie de pseudoscopelus, que emite luz, y varios raros ejemplares masculinos de rape. Durante tres semanas en abril pasado, 28 científicos de 14 países participaron en una expedición que rastreó las aguas situadas entre la costa suroriental de los Estados Unidos y la cordillera central del Atlántico a profundidades de entre 1.000 y 5.000 metros. Con la ayuda de redes con orificios de sólo un tercio de milímetro, la expedición recuperó miles de estos diminutos ejemplares que conforman el llamado zooplancton, la base alimenticia de un gran número de peces y mamíferos marinos, para analizar y clasificar su ADN. Ann Bucklin, responsable del proyecto para catalogar zooplancton y directora del departamento de Ciencias Marinas de la Universidad de Connecticut (EEUU), declaró a Efe que una de las mayores sorpresas de los científicos fue descubrir la "increíble variedad" del plancton a unas profundidades raramente estudiadas en el pasado. "De momento hemos catalogado unas 500 especies y hemos conseguido las secuencias del ADN de 220 de ellas" explicó Bucklin, quien destacó que hasta ahora los oceanógrafos se han concentrado en la capa más superficial, el kilómetro superior de la masa marina, pero que supone sólo una cuarta parte del volumen total. Larry Maden, otro de los científicos a cargo de la expedición y miembro del Instituto Oceanográfico Woods Hole de los Estados Unidos, destacó la importancia del zooplancton tanto en la cadena alimenticia de los océanos como en el clima del planeta. "Uno de los papeles del plancton es el de sumidero de carbono. Al participar en el proceso de fotosíntesis, el plancton acumula carbono -uno de los principales responsables del calentamiento global- que a través de la cadena alimentaria se acumula en el fondo de los océanos". Maden advirtió de que la "adición de dióxido de carbono a la atmósfera (a través de las actividades industriales humanas) puede suponer un grave problema para el plancton. Demasiado CO2 aumenta la acidez de los océanos y en esas condiciones el plancton, así como otras especies marinas, no pueden sobrevivir". Bucklin destacó que una de las novedades de la expedición es la forma en la que se ha llevado el análisis de los especímenes capturados, con equipos de científicos que trabajaron prácticamente las 24 horas del día, especialmente en el área de las secuencias del ADN. Bucklin describió la forma de trabajo como "una línea de ensamblaje", lo que permitió que cuando el barco llegó a puerto tras 20 días en alta mar, los científicos ya tenían catalogadas 500 especies y habían secuenciado el ADN de 220. Los científicos esperan que para el 2010, la fecha fijada para completar el Censo de Vida Marina, se disponga del ADN de 7.000 especies de zooplancton de las 14.000 que se cree existen en los océanos.




