Médicos israelíes hablan de "fracaso" con Sharon pero tuvieron en cuenta el riesgo
Algunos de los médicos que trataron al primer ministro israelí, Ariel Sharón, reconocen que el tratamiento que le aplicaron tras el primer infarto cerebral "resultó ser un fracaso", pero rechazan las acusaciones de no haber tenido en cuenta todos los factores médicos necesarios
Algunos de los médicos que trataron al primer ministro israelí, Ariel Sharón, reconocen que el tratamiento que le aplicaron tras el primer infarto cerebral "resultó ser un fracaso", pero rechazan las acusaciones de no haber tenido en cuenta todos los factores médicos necesarios. El contenido de la investigación fue dado a conocer hoy en un programa especial de noticias del fin de semana, pero será emitido en su totalidad el próximo miércoles. "Sí, en definitiva el tratamiento resultó ser un fracaso, pero no es que no sopesáramos todos los factores que debíamos tener en cuenta", reconoció el médico Yaacov Nafarstek al Canal 2 de la televisión israelí, en un programa especial dedicado a Sharón con motivo del cambio de gobierno en Israel. Según el facultativo, la decisión de administrarle al primer ministro un anticoagulante se tomó en una reunión de los médicos más importantes del hospital Hadasa de Jerusalén tras el primer internamiento del primer ministro a finales de diciembre, a raíz de un pequeño coágulo que le hizo perder el conocimiento momentáneamente. "Estudiamos todos los elementos y decidimos prescribir el anticoagulante porque el riesgo de una hemorragia en dos semanas era bajo, ya que el día 5 de enero iba a someterse a una angioplastia", explicó Nafarstek. Sharón sufrió la hemorragia que le dejó en coma un día antes de esa intervención, lo que disparó las críticas contra los cirujanos y especialistas pues el primer ministro sufría una enfermedad congénita que le exponía al riesgo de hemorragias cerebrales. Los médicos consultados por los investigadores del Canal 2 expusieron posturas contradictorias sobre la necesidad de administrar a Sharón el anticoagulante dos veces al día, o siquiera de practicarle una angioplastia para taparle un pequeño agujero en el corazón, dada su avanzada edad. El cirujano Haim Lotán, uno de los cardiólogos israelíes más reconocidos, aseguró que esa perforación era el único indicador que tenían como causante del coágulo, aunque no dio su opinión sobre la decisión de administrar el anticoagulante. Otro de los médicos consultados aseguró que el tratamiento a Sharón fue desde el primer día "una mezcla de política y medicina", ya que se tuvieron en cuenta los factores de gobierno y las elecciones que iban a celebrarse tres meses después. Sin embargo, Lotán destacó que "nunca se tuvo en cuenta el tema de las elecciones" y que el tratamiento que se le dio al primer ministro fue el mejor y el necesario de acuerdo con las circunstancias del momento, y como en todo tratamiento con un paciente de esa edad se corría un riesgo.




