Gobierno de Paraguay está preocupado por la posible presencia de colombianos en ataque a un puesto de Policía
El Gobierno paraguayo expresó hoy su preocupación por la posible presencia de colombianos en el grupo armado que hace dos días hirió de gravedad a un agente en el asalto a un pequeño puesto policial en una zona rural del norte del país.
El Gobierno paraguayo expresó hoy su preocupación por la posible presencia de colombianos en el grupo armado que hace dos días hirió de gravedad a un agente en el asalto a un pequeño puesto policial en una zona rural del norte del país. El ministro paraguayo de Interior, Rogelio Benítez, afirmó que el ataque perpetrado en un poblado situado a 500 kilómetros al norte de Asunción fue obra de un grupo de izquierda. Algunos de los militantes de ese grupo están procesados por el secuestro y asesinato de Cecilia Cubas, hija del ex jefe de Estado, Raúl Cubas, en febrero del 2005. "Es un resabio de ese grupo. Nos preocupa que puedan haber extranjeros y que también puedan infundir temor en la población de la zona, que es obligada a darles resguardo o protección", afirmó Benítez a emisoras de radio locales El ministro dijo que el agente herido, Leonardo Cabrera, quien recibió varios disparos en el pecho, declaró que algunos de los atacantes podía ser colombianos "por la forma en que se expresaban". La participación de guerrillero colombianos es todavía una "hipótesis" que manejan los servicios de seguridad, pero el ministro afirmó que Cabrera reconoció a varios de los atacantes vestidos con uniformes de camuflaje. Benítez agregó que también investigan la posibilidad de que el grupo fuertemente armado se trate del mismo que en febrero pasado mató a tiros en la misma región a un agente que había participado unas horas antes en la detención de seis personas que transportaban pólvora y municiones. En esa operación fueron arrestadas dos hermanas de Carmen Villalba, una activista del izquierdista Partido Patria Libre (PPL), condenada el año pasado a 18 años de prisión por el secuestro de la esposa de un acaudalado empresario local, que fue liberada en enero del 2002 tras el pago de un rescate. Otros dirigentes de una fracción del PPL están procesados por el secuestro de la hija de Cubas, caso en el que la Fiscalía ha denunciado la participación de guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que presuntamente tienen lazos políticos con la organización extraparlamentaria paraguaya. Benítez dijo que Cabrera realizaba tareas de investigación sobre la presencia de grupos armados que "manipulan ideologías políticas como bandera de reivindicaciones sociales" en esa remota región del país de escasa vigilancia policial y en donde además proliferan los cultivos de marihuana.




