Alarmante panorama de explotación sexual infantil se registra en Colombia
Caracol Radio conoció en exclusiva un estudio realizado por la Fundación Renacer, en el que se evidencia la lamentable situación de explotación sexual de menores que afronta el país
Caracol Radio conoció en exclusiva un estudio realizado por la Fundación Renacer, en el que se evidencia la lamentable situación de explotación sexual de menores que afronta el país.Un promedio de cien niños por zona analizada es explotado sexualmente en Colombia. El estudio fue realizado en los municipios de Sabanalarga, Malambo, Soledad, Arjona, Malagana; y en las ciudades de Sincelejo, Cúcuta, Medellín, Quibdó y Arauca.Así mismo, los lugares donde se presentan los casos más dramáticos alarmantes de explotación de menores son: Medellín, Cali, Cúcuta y Arauca, declaró la directora de la fundación, Luz Estela Cárdenas.En Medellín niños y niñas entre los nueve y diez años son obligados a ejercer la prostitución. Dentro de ese grupo se presenta el aterrador caso de niños travestis que son ofrecidos por los proxenetas en los parques de la ciudad, especialmente en el Parque Botero, Bolivar y La Veracruz.A su vez, redes de proxenetas tratan a los menores por la frontera con Venezuela, para que sean explotados sexualmente en ese país. "Cúcuta tiene dos pasos, uno directamente por la frontera. Niños y niñas pasan en carros de placas venezolanas y son explotados sexualmente en ciudades cercanas; ó niños que pasan por las trochas y que son llevados a través de Venezuela para otras regiones por unos barrios que se llaman Bogotá y Moreli", señaló la directora de la fundación.En esta ciudad también se presenta la venta de pornografía infantil en lugares públicos, como centros comerciales o mercados ambulantes. Los videos muestran a menores entre los seis y nueve años y el costo varía entre los tres mil y cuatro mil pesos.Entre tanto en Cali, varios sitios de Internet tienen habilitadas cabinas para que adultos involucren a menores de edad en situaciones de sexo explicito mientras son grabados por otras personas que luego comercializan este material.Cárdenas agregó que lo que más llama la atención de este estudio es que en ocasiones son las mismas familias las que obligan a los menores a prostituirse con el fin de obtener ingresos para el hogar.




