Miles de evacuados por las riadas en el centro de Europa
El Gobierno de la República Checa decretó esta madrugada el estado de excepción en siete de las catorce regiones del país con el fin de evitar que las actuales riadas se cobren más víctimas, tras las seis muertes de los últimos días
El Gobierno de la República Checa decretó esta madrugada el estado de excepción en siete de las catorce regiones del país con el fin de evitar que las actuales riadas se cobren más víctimas, tras las seis muertes de los últimos días. La decisión, que permite la evacuación por la fuerza y recorta algunas libertades ciudadanas relacionadas con el derecho de propiedad y la libertad de movimiento, seguirá en vigor hasta el próximo 10 de abril, informó hoy el primer ministro, Jiri Paroubek, que calificó la situación como "bonanza que precede a la tormenta". Las zonas afectadas son Bohemia del Sur y Bohemia Central, ambas en la cuenca del Moldava (oeste del país); Usti nad Labem y Pardubice, en la cuenca del Elba (centro del país); así como Moravia del Sur, Olomouc y Zlin, en la cuenca del Morava (al este). El número de localidades con el tercer grado de actividad fluvial, el máximo estado de peligrosidad, descendió anoche a 53, frente a los 58 de la víspera, lo que no ha sido óbice para que tuvieran que decretarse evacuaciones en masa en zonas puntuales de Bohemia Central, Usti nad Labem, Moravia del Sur y Zlin. Por primera vez desde el inicio de las riadas hace una semana, hoy se reúne el gabinete central de crisis, con sede en el Ministerio del Interior. El Ejecutivo checo propondrá una dotación presupuestaria de 172 millones de euros para paliar los daños acarreados por estas inundaciones, desencadenadas por el rápido deshielo debido a una ola de calor y los aguaceros de la semana pasada. Cerca de doscientos efectivos del ejército colaboran en veinte localidades en la construcción de diques de contención y en labores de evacuación. Esta catástrofe natural se ha cobrado hasta el momento seis vidas en la República Checa, la última un jubilado que cayó al rio Trebovce donde pereció ahogado, cerca de la localidad de Usti nad Orlici. Las autoridades checas han dado por desaparecido también a un niño de siete años en al región de Sokolov, al oeste del páis, tras caer a un arroyo crecido de montaña. A este balance se suma una víctima mortal encontrada el viernes en Eslovaquia, mientras que en la vecina Austria no se han registrado muertes, pero sí significativos daños materiales. Esta madrugada, cerca de la mitad de los habitantes de la localidad austríaca de Durnkrut, en la frontera con Eslovaquia, tuvo que ser evacuada al romperse un dique que protegía de la crecida de las aguas del río March, tras lo cual quedaron interrumpidas las conexiones por tren con esta localidad. Las autoridades austríacas mantienen la alerta ante la reciente subida de las temperaturas que está derritiendo la abundante nieve caída en las últimas semanas y elevando el nivel de los ríos, situación que podría causar más riadas si se conjuga con fuertes precipitaciones, como son habituales en abril. En toda Europa central se intenta evitar una repetición de las catastróficas inundaciones del verano de 2002. Así, en Budapest más de 60 personas fueron trasladadas el domingo a lugares seguros después de que las aguas del Danubio rozaran sus casas, tras alcanzar el nivel de 8,20 metros, superando los pronósticos de los meteorólogos.




