Cuba se enfrenta a una de las peores sequías en cien años
Cuba, afectada por graves sequías en los últimos años, se enfrenta este año a la quinta peor temporada seca desde 1901, según el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos.
Cuba, afectada por graves sequías en los últimos años, se enfrenta este año a la quinta peor temporada seca desde 1901, según el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos. Los expertos califican como "agudo" el descenso de las precipitaciones registradas entre noviembre del pasado año y febrero en prácticamente todo el país. El agua embalsada representa el 65,7 por ciento de la capacidad utilizable y al menos seis de las 235 presas en explotación están secas, según el diario oficial "Granma". Oriente sigue siendo la zona más afectada, en especial las provincias de Las Tunas, Santiago de Cuba, y en las ciudades de Camagûey y Holguín, donde se están registrando los mayores problemas de abastecimiento a la población. Los especialistas temen que las escasas lluvias caídas en febrero constituyan un anuncio de la tendencia que se mantendrá el resto del año. A la escasez de lluvias se suma el deterioro en la red de distribución de agua en el país que, según cálculos oficiales, supone la pérdida del 60 por ciento del agua suministrada. Dada la gravedad de la situación, el Gobierno formó en febrero un grupo especial de trabajo para analizar las medidas a adoptar y las inversiones necesarias para atajar el problema, con acciones que van desde la construcción de obras hidráulicas al impulso de las medidas de ahorro. El vicepresidente Carlos Lage anunció en enero que el país invertirá 185 millones de dólares en un plan de obras hidráulicas que incluye proyectos de mejora de las redes de acueducto, empezando por La Habana y las ciudades del centro y oriente el país que presentan problemas más graves. Expertos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos estiman que sólo en La Habana es necesario renovar 2.200 kilómetros de redes de los 3.000 existentes. El pasado año, la sequía obligó a distribuir agua con camiones cisterna a unos 2,6 millones de personas en el país, y provocó pérdidas próximas a los 1.350 millones de dólares, según datos oficiales.




