Colombia en lista negra por falsificación de medicamentos
Pese a los esfuerzos de la autoridades sanitarias y de policía el país figura en los primeros renglones del grupo de naciones donde se falsifica la mayor cantidad de medicamentos en el mundo
Pese a los esfuerzos de la autoridades sanitarias y de policía el país figura en los primeros renglones del grupo de naciones donde se falsifica la mayor cantidad de medicamentos en el mundo.El deshonroso quinto lugar compartido con Rusia, China, Corea de Norte y Perú figura en un estudio de la OMS revelado en Roma, que fue rechazado por el Instituto para la Vigilancia de Medicamentos, Invima.El director del Programa contra la Falsificación de Medicamentos del Invima, Miguel Angel Gallo, dijo que el informe de la OMS desconoce los avances de Colombia en la lucha contra este delito. No obstante el Invima reconoce que el mercado negro de los medicamentos genera cerca de 35 millones de dólares al años y que en el país, operan laboratorios móviles que fabrican clandestinamente desde una analgésico hasta un producto para la impotencia sexual.Colombia ocupa el quinto lugar en el mundo en la falsificación de medicamentos La falsificación de medicamentos creció un 40 por ciento el año pasado, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que calificó este fenómeno de "amenaza" que debe ser combatida con una acción internacional coordinada. El adjunto del director general de la OMS para fármacos y tecnología, de la salud, Howard Zucker, llamó la atención sobre el peligro de este problema pues "mientras la gente no muere por llevar un bolso o una camiseta falsos, puede morir por tomar una medicina falsificada". El comercio de medicamentos falsos es muy lucrativo y, según un informe estadounidense, en 2010 este negocio puede llegar a alcanzar los 75.000 millones de dólares, lo que supondría un incremento del 92 por ciento respecto a 2005. Estos datos fueron presentados hoy en el inicio de una conferencia internacional sobre la lucha contra la falsificación de medicinas, que organiza la OMS en Roma hasta el 18 de febrero. Los medicamentos falsificados representan entre el seis y el diez por ciento del mercado mundial, aunque en Asia llegan hasta el 30 por ciento y en algunos países supone el 50 por ciento. El año pasado se localizaron 781 casos de falsificación, en 89 países, frente a los 557 de 2004, con 67 países afectados, concretó el presidente de la Federación Internacional de Asociaciones de Fabricantes Farmacéuticos (IFPMA), Harvey Bale, quien señaló que se trata de estimaciones. Entre los países en que existe un mayor riesgo de falsificación, ocupa la primera posición Rusia, seguida de China, Corea del Sur, Perú, Colombia, Estados Unidos, Reino Unido, Ucrania y Alemania. La falsificación de fármacos, según un estudio de la OMS, afecta especialmente a los países en desarrollo, donde entre 1999 y 2000 se centraron el 60 por ciento de los casos denunciados, frente al 40 por ciento en los industrializados. La presencia de medicamentos falsos es más frecuentes en lugares con una legislación escasa y que no se aplica completamente, sin embargo, ningún país es inmune a este problema, según la OMS. Zucker dijo que hay que reforzar las actuales medidas para plantar cara a este fenómeno y que los países deberían pensar en fórmulas para hacer realizar "lo antes posible" los ajustes financieros, legislativos y tecnológicos necesarios para garantizar la calidad de los medicamentos esenciales. Además, hay que atribuir responsabilidades específicas a los falsificadores e incrementar las penas, en particular en los casos más graves, que se podría equiparar con el homicidio y endurecer los controles en las aduanas, dijo. El riesgo de las medicinas falsas se ve en casos como el ocurrido en Nigeria en 1995, donde murieron más de 2.000 personas debido a una epidemia de meningitis por el uso de la falsificación de una vacuna. Con esta reunión, la OMS tiene como objetivo crear un grupo de trabajo que incluya a todas la partes interesadas y se centre en mejorar la legislación y su aplicación, el mercado, así como en las posibles iniciativas públicas y privadas para aplicar nuevas tecnologías que permitan la detección de los medicamentos falsos. Los métodos y canales empleados por los falsificadores son cada vez más sofisticados, lo que hace más difícil su identificación, por lo que ningún país es inmune a este peligro, según los datos de los gobiernos y de la industria farmacéutica.




