El presupuesto de Bush da esperanzas de nueva vida al telescopio Hubble
El telescopio espacial Hubble, uno de los instrumentos científicos más preciados de la NASA, parece renacer tras la decisión del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, de asignar fondos para mantener su funcionamiento.
El telescopio espacial Hubble, uno de los instrumentos científicos más preciados de la NASA, parece renacer tras la decisión del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, de asignar fondos para mantener su funcionamiento. En una partida de 16.800 millones de dólares asignada a la NASA en el presupuesto fiscal de 2007, que comienza el 1 de octubre, la Casa Blanca destinó 150 millones de dólares para el observatorio, cuya muerte se daba por segura. El presupuesto también destina 443 millones de dólares para el telescopio espacial Webb, cuyo lanzamiento está previsto para 2013, pero elimina o reduce partidas para otros proyectos científicos de la NASA. "Después de años de librar esta batalla, estoy feliz de que el presidente Bush haya coincidido conmigo en que una misión de servicio (del Hubble) debe ser prioridad para EEUU", señaló el martes la senadora demócrata Barbara Mikulski. "El Hubble es un tesoro nacional y una prioridad nacional. Seguiré luchando para que este dinero continúe en el presupuesto. El Hubble es demasiado importante para el mundo y para nuestro país", agregó. El observatorio astronómico fue puesto en órbita terrestre en abril del 1990, pero a los pocos días de entrar en operaciones los astrónomos advirtieron que las imágenes que transmitía estaban desenfocadas debido a un problema en el espejo principal. El inconveniente se resolvió en diciembre del 1993 cuando los tripulantes del transbordador "Endeavor" emprendieron una caminata espacial cuya misión específica fue agregar una cámara al complejo astronómico y corregir el fallo del espejo. Una segunda misión realizada en febrero del 1997 agregó nuevos instrumentos al telescopio e instaló un sistema para impedir que el intenso frío espacial alterara sus operaciones. A partir de ese momento, el telescopio comenzó a transmitir miles de imágenes del Universo y, ante el éxito conseguido, ese mismo año la NASA decidió prolongar sus servicios por cinco años más, cuando su fin operativo estaba previsto para el 2005. Pero a partir de noviembre de 1999 sus giroscopios comenzaron a fallar y hace dos años la NASA, con el recuerdo todavía fresco de las tragedias de los transbordadores "Challenger" y "Columbia", anunció que una nueva misión de servicio sería demasiado peligrosa para los astronautas. El anuncio constituyó un virtual aviso de defunción del observatorio recibido con pesadumbre por la comunidad científica estadounidense e internacional. El principal argumento científico fue que el telescopio, libre de las distorsiones atmosféricas, ha dado un caudal de información y conocimientos del cosmos que nadie hubiese esperado. Ya en junio de 1994 el telescopio transmitió imágenes que confirmaron el nacimiento de planetas en torno a estrellas recién nacidas. En enero de 1996, captó otra serie de imágenes que revelaron la existencia hace 10.000 millones de años de al menos 1.500 galaxias en diferentes estados de desarrollo. Además de confirmar la existencia de los agujeros negros que hasta entonces eran sólo una teoría, el observatorio también identificó la explosión estelar más lejana de una supernova hace 10.000 millones de años. Además, al examinar el resplandor de esa estrella, una supernova identificada como 1997ff, los astrónomos encontraron las primeras pruebas de que la fuerza de gravedad ha frenado la expansión del Universo tras su creación con el "Big Bang". Pero no todo fueron buenas noticias en el proyecto de presupuesto planteado por la Casa Blanca. El plan eliminó un programa de búsqueda de planetas similares a la Tierra anunciado por el propio Bush cuando dio a conocer su "Visión para la exploración del espacio" en enero del 2004. En una declaración la Sociedad Planetaria se manifestó "muy preocupada" por la cancelación de ese programa y de otras misiones científicas en el espacio. Wesley Huntress, presidente de la sociedad, indicó "es una mala decisión, muy mala", y agregó que "con cada año que pasa esta 'visión' (del presidente Bush) es cada vez más corta de vista".




