EEUU autoriza nueva medicina contra el cáncer de mama
Las autoridades de la salud de EEUU han autorizado la venta de "femara", un medicamento que hasta ahora era utilizado principalmente contra el cáncer de mama avanzado.
Las autoridades de la salud de EEUU han autorizado la venta de "femara", un medicamento que hasta ahora era utilizado principalmente contra el cáncer de mama avanzado. La Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en inglés) señaló que desde ahora esa medicina puede usarse en la terapia de mujeres menopáusicas con síntomas iniciales de la enfermedad. Según informó hoy la revista "The New England Journal of Medicine", un estudio realizado recientemente ha revelado que "femara" es más eficaz contra recaídas del cáncer que "tamoxifen". Tanto "femara" como "arimidex", también aplicada para el cáncer de mama en sus etapas iniciales, son inhibidores de aromatase que bloquean la secreción de estrógeno, una hormona que impulsa el desarrollo y crecimiento de los tumores, especialmente después del comienzo de la menopausia. La revista indicó que el análisis de informes sobre recaídas en 8.000 mujeres, realizado en Estados Unidos, Europa y Australia, reveló que más del 80 por ciento de mujeres a quienes se administró una u otra medicina lograron sobrevivir más de cinco años sin signos de la enfermedad. Otros estudios han indicado que los dos medicamentos tienen buenos resultados en el tratamiento inicial o después de varios años de la aplicación de tamoxifen, indicó la revista "Esas pruebas, con cerca de 30.000 participantes, demuestran de manera concreta que el tratamiento con un inhibidor solo o después del tratamiento con tamoxifen es muy eficaz", dijo Sandra Sawin, del Instituto Nacional del Cáncer. Lo que queda por determinar es por cuánto tiempo deberán las mujeres consumir este tipo de medicamentos, cuál es el mejor y si cambiarlos puede ser útil, añadió. Los inhibidores no incrementan el peligro de coágulos o de cáncer endométrico como el tamoxifen, pero sí aumentan la posibilidad de problemas óseos como la osteoporosis. Cuando la FDA aprobó "femara" para los casos avanzados hace cuatro años, advirtió que además de los problemas óseos, el medicamento también podría producir rubores repentinos, náuseas, dolores en las articulaciones y problemas de respiración.




