Pinochet afronta una semana decisiva para su futuro judicial en vísperas de cumplir 90 años
El ex dictador chileno Augusto Pinochet cumplirá esta semana 90 años, en medio de una difícil encrucijada judicial marcada por su inminente procesamiento por corrupción y violaciones de los derechos humanos
El ex dictador chileno Augusto Pinochet cumplirá esta semana 90 años, en medio de una difícil encrucijada judicial marcada por su inminente procesamiento por corrupción y violaciones de los derechos humanos. El próximo viernes, el ex dictador (1973-1990) celebrará en una ceremonia íntima sus 90 años, a los que llega tras haber sido sometido en los últimos días a cuatro interrogatorios en un proceso por evasión de impuestos y corrupción y un careo con el jefe de su policía secreta. Interrogatorios que se sumaron a una serie de exámenes médicos realizado por un equipo de peritos que determinó que estaba mentalmente apto para afrontar un juicio, pese a la demencia subcortical moderada que le afecta. En este escenario, Pinochet comienza a transitar desde este lunes por un intrincado laberinto judicial que puede terminar con un nuevo arresto y su filiación. El pasado viernes, los abogados querellantes en el caso "Operación Colombo", un montaje para encubrir en 1975 la desaparición de 119 detenidos, pidieron al juez a cargo del caso, Víctor Montiglio, el procesamiento del ex dictador imputado en 15 de estas desapariciones. Esta semana, además, la Corte de Apelaciones oirá los alegatos por la solicitud de un nuevo desafuero en su contra, esta vez por los crímenes y desapariciones de una treintena de personas del centro de torturas de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), Villa Grimaldi. El juez Carlos Cerda, que investiga el origen de su fortuna, calculada en 27 millones de dólares, también está en condiciones de procesarlo a la luz de los interrogatorios que le practicó y cuyo contenido trascendió a la prensa. "Es inminente, lo que se viene es que sea procesado por los delitos de la Operación Colombo, lo cual lleva anexado la posibilidad de su detención y el embargo de bienes correspondiente", dijo en la víspera el abogado querellante, Eduardo Contreras. Los requisitos legales ya se cumplieron, Pinochet está desaforado, su salud está en condiciones para afrontar el proceso, está probada la existencia del delito, fue interrogado y se determinó claramente que él era el jefe superior de la DINA, agregó el jurista. Lo mismo se aplica, según los abogados, para el llamado Caso Riggs, en el que los querellantes anticiparon que este lunes solicitarán al juez Cerda su procesamiento. En uno de los interrogatorios en este caso, cuyo contenido trascendió a la prensa, Pinochet justificó sus cuentas secretas en el extranjero y el uso de pasaportes falsos por la "persecución" que, según él, ejerció en su contra el juez español Baltasar Garzón, antes de 1998. El ex dictador argumentó que sus abogados, contadores y secretarias en la presidencia de la República le hacían sus declaraciones de impuestos y a la mayoría de las preguntas sobre sus transacciones financieras respondió que no sabe, no tiene idea o no se acuerda. La esposa de Pinochet y su hijo menor, Marco Antonio, fueron procesados en agosto por complicidad en la evasión tributaria del general, que supera los 10 millones de dólares. Antes fueron enjuiciados su secretaria privada y su ex albacea. En este escenario, la situación del ex dictador ha generado inquietud entre los pocos colaboradores que siguen a su lado, como el director ejecutivo de la Fundación Pinochet, general retirado Luis Cortés Villa, quien manifestó que estos son los peores momentos "de mi general y de la señora Lucía, a una edad en que deberían descansar". "Quedaron agotados (Pinochet y su señora), en débil estado de salud y muy bajo ánimo... no soportan más", se quejó Cortés, que agregó que a Pinochet "se le está liquidando psíquicamente y alguien tendrá que responder (...) Así podemos esperar cualquier cosa para su cumpleaños", advirtió. El portavoz de la familia Pinochet, el general retirado Guillermo Garín, dijo que las diligencias que ha afrontado el ex dictador no le han afectado mucho, pero lamentó que una persona de 90 años esté siendo sometida a un esfuerzo tan grande.




