Experto teme mutación del virus de gripe aviar y que mate hasta 500 millones de personas
Las mutaciones del virus de fiebre aviar y las epidemias de esa enfermedad pueden matar hasta 500 millones de personas, alertó hoy el conocido microbiólogo estadounidense de origen kazajo, Ken Alibek.
Las mutaciones del virus de fiebre aviar y las epidemias de esa enfermedad pueden matar hasta 500 millones de personas, alertó hoy el conocido microbiólogo estadounidense de origen kazajo, Ken Alibek. "Debemos prepararnos para una cifra de entre 100 y 500 millones de víctimas", dijo Alibek (Kanatdzhan Alibékov), quien durante 17 años trabajó en la URSS en programas secretos de armas biológicas y que emigró a Estados Unidos en 1992. Explicó que "las posibles mutaciones del virus de la gripe del pollo lo hacen peligroso para el hombre, y en caso de una nueva epidemia las pérdidas humanas se contarán no por millones, sino por centenares de millones de personas". Añadió que, aunque los casos de contagio directo de personas por contacto con aves son "bastante pocos", las mutaciones del virus y los contagios de otros mamíferos, en particular de los cerdos, "incrementa enormemente el peligro para los humanos". El experto declinó las suposiciones de algunos científicos de que los virus de la fiebre aviar y de la neumonía atípica hayan sido creados de forma artificial en los laboratorios. "No tenemos datos que confirmen esa versión", dijo el antiguo subdirector del programa de armas biológicas soviéticas, aunque admitió que "la ciencia tiene posibilidades de crear los virus", en particular los virus modificados de la gripe y de la viruela. "No digo que no sea posible, pues sé muy bien qué investigaciones se llevaron y se pueden llevar a cabo para crear virus modificados", indicó el científico durante una rueda de prensa que ofreció en el curso de un congreso en la antigua capital kazaja, Almá-Atá. Agregó que, según sus informaciones, el Gobierno de EEUU en un futuro próximo se propone destinar entre 2.000 y 3.000 millones de dólares para la creación de nuevas vacunas y preparados contra la gripe.Epidemia mundial podría costar 200.000 millones a aseguradoras El temor al estallido de una epidemia mundial de gripe aviar ha llegado al sector asegurador que, en su previsión más pesimista, estima que podría sufrir pérdidas de hasta 200.000 millones de dólares en todo el planeta. Los expertos consideran que es sólo cuestión de tiempo (meses o incluso años) que el actual virus de la gripe aviar mute en una nueva cepa que se transmita entre los humanos, lo que podría provocar el estallido de una pandemia mundial. Las consecuencias económicas de esta hipótesis son difíciles de calcular, pues depende fundamentalmente de si las autoridades son capaces de contener la epidemia, como ocurrió con el Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SARS) en 2003, que se saldó con 775 muertos en Asia. No obstante, sólo para las empresas aseguradoras las pérdidas podrían ascender a entre 71.300 y 200.000 millones de dólares, según un informe que hoy publica la firma de análisis de riesgo Standard and Poor's. "Tenemos que vigilar de cerca la evolución de los acontecimientos, aunque por el momento no vamos a modificar las calificaciones de riesgo con las empresas afectadas", aseguró hoy el economista jefe de la firma, David Wyss. El Centro para la Prevención y el Control de las Enfermedades, con sede en Estados Unidos, calcula que, si se produce el brote de la epidemia en humanos, podrían verse afectados un mínimo de 43 millones de personas y un máximo de 100 millones en todo el mundo. Ello provocaría la hospitalización de entre 314.000 y 734.000 personas y la muerte de entre 89.000 y 207.000 personas, si bien otras hipótesis más catastrofistas apuntan a que podrían verse infectadas 150 millones de personas en todo el mundo, según el coordinador de la ONU contra la gripe aviar, David Nabarro. De producirse esta situación, las empresas aseguradoras mundiales sufrirán fuertes perdidas en todos los sectores, salvo en automóvil y hogar, lo que incluye a las compañías de seguros de vida, de salud y de comercios, así como a las de reaseguros. Las más afectadas serán, generalmente, las que cuentan con una menor capitalización, las que trabajan con seguros para comercios, y las que concentran su negocio en las grandes ciudades, donde se calcula que el virus se propagará con mayor agresividad. Ciudades como Nueva York, Tokio, París y Londres aparecen como las más probables para sufrir una erupción de la epidemia si finalmente el virus muta y se transmite entre humanos, lo que parece probable. La pandemia, explica Standard and Poor's, puede durar varios meses, y las empresas aseguradoras, especialmente las que concentran su negocio en las ciudades, pueden verse desbordadas por la acumulación de daños y pérdidas. Así, podría decretarse el cierre de cines, teatros, comercios, grandes superficies, cancelarse todos los eventos deportivos y espectáculos, e incluso suspenderse el transporte público. A ello se unen los efectos psicológicos de la población, que podría dejar de viajar, hacer turismo o incluso ir a trabajar durante la pandemia. El transporte de mercancías y bienes perecederos podría sufrir también pérdidas, al igual que las compañías aéreas y turísticas, lo que puede tener un efecto negativo en los mercados de valores. El análisis detallado en el sector de seguros revela que, una de las empresas más afectadas serán las que venden seguros de vida, y especialmente las que trabajan con personas adineradas, que viven en grandes zonas urbanas y viajan con frecuencia, lo que les sitúa en el segmento de alto riesgo. Las de salud también corren peligro por los excesivos costes hospitalarios y porque se exponen a demandas por malas prácticas y negligencia, en el caso de que los hospitales se vean desbordados o sean incapaces de establecer una cuarentena, explica el informe. Las empresas también podrían verse expuestas a demandas si algunos de los empleados se contagian en el puesto de trabajo. También se verán afectadas las compañías que ofrecen coberturas a los comercios en caso de interrupción o cierre de sus negocios, lo que puede ocurrir en el sector turístico.




