Bush: "la buena política exterior comienza en el vecindario"
El presidente consideró "buenas" las relaciones de Estados Unidos con América Latina y restó importancia al antiamericanismo que crece en la región. "Entiendo que no todo el mundo esté de acuerdo conmigo, eso no es exclusivo de América Latina. Hay gente que está en desacuerdo conmigo en todo el mundo. No importa, es lo que pasa cuando uno toma decisiones", explicó Bush.
El presidente de EEUU, George W. Bush, acude a la Cumbre de las Américas con una triple defensa, de la democracia, el buen gobierno y el comercio, y con el convencimiento de que "la buena política exterior comienza en el vecindario". En una entrevista con EFE, celebrada hoy en la Sala Roosevelt de la Casa Blanca, junto al Despacho Oval, el presidente pasó revista a lo que serán las prioridades de su gira latinoamericana, del 4 al 7, que le llevará a Mar del Plata (Argentina) para participar en la cumbre de las Américas, a Brasilia y Panamá. El presidente consideró "buenas" las relaciones de Estados Unidos con América Latina y restó importancia al antiamericanismo que crece en la región. "Entiendo que no todo el mundo esté de acuerdo conmigo, eso no es exclusivo de América Latina. Hay gente que está en desacuerdo conmigo en todo el mundo. No importa, es lo que pasa cuando uno toma decisiones", explicó Bush. Lo importante, destacó, es "mantener los principios" y los valores democráticos comunes. "Los gobernantes se van. Los principios son lo que queda", sostuvo. A lo largo de la entrevista, Bush dejó claro que EEUU quiere recordar a la gente que "queremos ser buenos vecinos y buenos amigos. Compartimos muchos valores, valores comunes" como son "el Estado de Derecho, la Justicia, los derechos humanos, la dignidad humana, y los derechos de las mujeres a participar en condiciones de igualdad en la sociedad". "Son unos mensajes muy poderosos", señaló un Bush sonriente y relajado, en ocasiones bromista, que hizo hincapié en que junto a la defensa de los valores democráticos y el buen gobierno, el comercio será el tercer pilar de su mensaje. En este mensaje de aliento al comercio, buscará a lo largo de sus reuniones promover avances en la ronda de Doha, cuya próxima sesión negociadora tendrá lugar en diciembre en Hong Kong. Estados Unidos, explicó, "tiene la obligación de asegurarse de que planteamos políticas que aseguren que el proceso vaya adelante. Es algo difícil para algunos, y hace falta demostrar liderazgo, pero tengo muchas ganas de hablarlo". El presidente defendió de manera elogiosa el comercio como motor benéfico: "en especial cuando se habla de pobreza, los créditos y donaciones palidecen en comparación con el bien que puede hacer en todos los niveles de la sociedad el desarrollo del comercio". "Voy a decirle a la gente, a los líderes y a todo el que quiera escucharme allí abajo que nuestros mercados están abiertos, siempre y cuando ustedes abran sus mercados. En otras palabras, vamos a abrir los mercados", insistió. Estados Unidos "tiene una economía fuerte y eso hace que los países quieran comerciar con nosotros. Nosotros queremos comerciar con ellos", explicó. En suma, reiteró, "nuestro mensaje es de empleo, democracia, honestidad y gobiernos transparentes". El presidente subrayó lo importante que es que en todo el continente sólo haya un país no democrático, Cuba, y se mostró optimista sobre el futuro de la región, que afronta una serie de procesos electorales en los próximos meses que podrían significar un giro a la izquierda en varios países. El presidente aseguró que ha aprendido a "no hacer pronósticos ni predicciones electorales, ni aquí ni en ninguna parte". En este sentido, hizo hincapié en que "lo importante es que se celebren elecciones libres y justas, para que la gente tenga la oportunidad de expresarse en las urnas. En eso consiste la democracia". En una alusión concreta a Bolivia, donde las elecciones previstas para diciembre podrían dar la victoria al líder indígena Evo Morales, el presidente dijo que lo importante es que los comicios estén "libres de influencia extranjera, libres de corrupción y sean unas elecciones abiertas, en las que la gente se pueda sentir libre y cómoda a la hora de votar". "Eso es la democracia", dijo el presidente, quien afirmó que "por eso se diferencia de otras formas de Gobierno". En una aparente alusión a Cuba, Bush dijo que en el mundo y en este continente hay regímenes "en los que la gente no puede decidir, porque decide la elite, un puñado de personas que decide el destino del pueblo. Y eso, a lo largo de la historia, ha llevado al resentimiento, al odio, a las revueltas y a los conflictos". "Por eso es importante este viaje, porque nos dará de nuevo la oportunidad de hablar de valores universales y de verdades universales. Una verdad universal es que la democracia lleva a la paz", subrayó. En este mismo sentido, Bush dijo que "las democracias no luchan unas contra otras, son capaces de tener diferentes tipos de líderes capaces de trabajar en armonía para resolver problemas comunes" y de esa manera "responder a la voluntad del pueblo". En tanto los pueblos se adhieran a esos principios, EEUU estará con ellos, indicó Bush. Pero, en lo que podría ser una alusión a Venezuela, otro país latinoamericano que preocupa a Washington, "si pensamos que la gente está alterando el curso normal de la democracia, minando instituciones como la libertad de prensa, no permitiendo que la gente ejerza sus derechos religiosos, hablaremos claro". "Hablaremos claro y esperamos que otros lo hagan también", concluyó.




