Se agudiza la situación en EEUU como consecuencia del paso del huracán 'Katrina'
Las autoridades de Luisiana, Misisipi y Alabama temen que ascienda a centenares el número de muertes causadas por el huracán "Katrina" que arrasó las ciudades costeras de esos estados del sur de Estados Unidos.
Las autoridades de Luisiana, Misisipi y Alabama temen que ascienda a centenares el número de muertes causadas por el huracán "Katrina" que el lunes arrasó las ciudades costeras de esos estados del sur de Estados Unidos. Inundaciones, incendios, saqueos así como caminos y comunicaciones cortadas, aguas servidas que emergen de alcantarillados saturados, damnificados que esperan su rescate desde los tejados de sus casas es el panorama en las ciudades costeras de esos estados que sufrieron el embate del huracán. En medio de la destrucción, en muchos sectores han comenzado a escasear el agua y los alimentos, según medios locales de información. Hasta la madrugada del miércoles, el número de muertes confirmadas oficialmente era de al menos 70, incluidas las víctimas que ocasionó el huracán cuando cruzó el jueves pasado por el extremo sur de la Florida. Pero fuentes oficiales de los tres estados han dicho que ese número podría llegar a varios centenares a medida que se vayan confirmando en lo que se considera como uno de los peores desastres naturales en la historia de EEUU. En Misisipi, el gobernador Haley Barbour, que recorrió las zonas afectadas en helicóptero, señaló que entre 50 y 80 personas habrían perecido solo en Biloxi, un balneario junto a las costas del Golfo de México. Allí se derrumbó el lunes un edificio de apartamentos causando la muerte de al menos 30 residentes, pero se teme que haya más cadáveres en su interior, dijeron fuentes oficiales. "Me consterna decirlo, pero creo que habrá muchos más" muertes en todo el estado de Misisipi, señaló el gobernador a los periodistas en Jackson, donde la Oficina de Control de Emergencias, un organismo federal, ha instalado su cuartel central. Medios de información en Misisipi indicaron, sin confirmación oficial, que en el condado de Harrison, perecieron al menos cien personas, número que se podría duplicar o triplicar en las próximas horas. La situación era también catastrófica en el Estado de Luisiana, cuya principal ciudad, Nueva Orleans, estaba anegada en un 80 por ciento. Nueva Orleans, con una población en su zona metropolitana de 1,3 millones de habitantes, está en su mayor parte bajo el nivel del mar y la protegen diques para contener las aguas del vecino lago Pontchartrain. Pero uno de esos diques cedió el martes en al menos tres lugares permitiendo una mayor inundación del centro histórico ya anegado por las lluvias torrenciales del huracán. "La situación en Nueva Orleans es insostenible" y "se está deteriorando rápidamente", dijo el martes la gobernadora de Luisiana, Kathleen Blanco, durante una conferencia de prensa en Baton Rouge, la capital del estado. "Nueva Orleans está devastada. Tendrá que realizarse una reconstrucción total en algunos sectores. La red de comunicaciones está totalmente perdida", dijo. Además, se están produciendo filtraciones de gas, lo que ha hecho más peligrosa la situación, señaló. Blanco indicó que "mucha gente ha perdido la vida. No tenemos todavía la cuenta, pero sí sabemos que han muerto muchas personas", agregó. La gobernadora habló con los periodistas para anunciar la evacuación de los centros para refugiados en la ciudad ante el deterioro de la situación. Uno de esos centros es el estadio cubierto "Superdome", que el lunes albergaba a unas 10.000 personas que no pudieron ser evacuadas pasado ante la proximidad del huracán. Pero ese número aumentó a casi 30.000 en las últimas horas al deteriorase la situación el lunes, según informó una enfermera de la Asociación Americana de Ambulancias que participa en las operaciones de ayuda. "Las condiciones en el Superdome son muy difíciles. No hay aire acondicionado ni electricidad", dijo la gobernadora. Además sus servicios sanitarios están saturados y el ambiente es insoportable, señalaron medios locales de comunicación. El techo del estadio, con capacidad para 70.000 espectadores, resultó parcialmente destruido y las aguas que lo inundan hacen imposible poner en funcionamiento los generadores, dijo la gobernadora. Blanco habló con los periodistas en momentos en que medios locales de información aseguraban que en algunos sectores se ha declarado el toque de queda para controlar el saqueo que se ha extendido a varias ciudades, incluyendo a Biloxi, en Misisipi. El saqueo ocurría en momentos en que embarcaciones de la policía y helicópteros del Servicio de Guardacostas continuaban recogiendo a los damnificados trepados en los tejados de sus casas inundadas, mientras , según han reconocido las propias autoridades, ignoraban los cadáveres que flotaban para concentrarse en salvar vidas .




