"Katrina" obliga a un desplazamiento masivo en Nueva Orleans en Luisiana y causa caos en la ciudad
Miles de personas abandonan Nueva Orleans y otras hacen largas colas ante gasolineras y supermercados para avituallarse ante la llegada del huracán "Katrina", que ha causado 9 muertes en Florida, y cuya categoría es 4 en la escala de cinco de Saffir-Simpson, con vientos de 233 kilómetros por hora
Miles de personas abandonan Nueva Orleans y otras hacen largas colas ante gasolineras y supermercados para avituallarse ante la llegada del huracán "Katrina", que ha causado 9 muertes en Florida, y cuya categoría es 4 en la escala de cinco de Saffir-Simpson, con vientos de 233 kilómetros por hora. El último boletín de alerta del Centro Nacional de Huracanes (CNH) estadounidense previene que su fuerza puede aumentar y a las 05.00 GMT precisó que la alerta de huracán se extiende de la costa central del norte del Golfo de México hasta los límites con Alabama y Florida, incluida la ciudad de Nueva Orleans. A esa hora, el ojo del huracán estaba situado a unos 500 kilómetros al sur-sureste de la boca del río Misisipi. A una velocidad de 12 kilómetros por hora, Katrina enfila hacia el oeste-noroeste, con un posible giro al noroeste en las próximas horas. "Es un huracán muy, muy peligroso", advirtió el responsable del CNH, Max Mayfield. Los meteorólogos mantienen la advertencia de que puede volver a tocar tierra el próximo lunes, tal y como ocurrió en el sur de Florida el pasado jueves, pero no pueden precisar todavía el lugar exacto en el que lo hará. "No es una prueba", dijo el alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, en rueda de prensa en la que recomendó a la población que cierren sus casas, se aseguren de que tienen medicinas, comida y gasolina, y que hagan lo habitual ante un huracán, pero en este caso aún más porque "éste apunta hacia Nueva Orleans". Nagin dio a entender que, si se van confirmando las previsiones de los meteorólogos, esta misma mañana solicitará la evacuación de la ciudad, aunque algunas localidades ya tienen la orden de evacuación para primera hora del domingo. La gobernadora de Luisiana, Kathleen Blanco, hizo un llamamiento a los ciudadanos para que mantengan la calma pero al mismo tiempo se lo tomen muy en serio y sean extremadamente precavidos porque, añadió, "sabemos que vamos a resultar afectados". El problema que se encuentran cientos de personas es que no tienen medios de transporte para abandonar los lugares donde residen y que en las ciudades, como Nueva Orleans, los turistas y otros habitantes no encuentran taxis o vuelos para alejarse de la zona. Los productores de petróleo y gas natural del Golfo de México también han tomado sus precauciones, paralizado la producción y ordenado la evacuación de sus trabajadores de las plataformas. Las advertencias afectan asimismo al Estado de Misisipi que ya ha decretado la situación de alerta ante la posible 'visita' del temido huracán, del que todavía no se han recuperado las poblaciones del sur de Florida afectadas por su primer azote en tierra. Los dos últimos fallecidos en Florida, según informa el Miami Herald en su edición digital de hoy, es una pareja, aparentemente fallecida como consecuencia de la inhalación de monóxido de carbono del generador eléctrico que instalaron en el interior de su vivienda antes de irse a dormir. Miles de hogares siguen sin electricidad o agua potable y muchas zonas continúan inundadas, mientras los servicios de emergencia reparten agua y hielo, y las autoridades comienzan a hacer una evaluación de los daños. La situación amenaza con ser peor en Luisiana y Misisipi donde, para facilitar las evacuaciones, -algunas obligatorias en las áreas más bajas y otras sólo voluntarias-, los autoridades competentes han ordenado que todos los carriles de las carreteras interestatales tengan una única dirección hacia el norte. La gobernadora Blanco insistió en que el éxito de esta iniciativa depende en gran medida de la precaución de los conductores, ya que un accidente en una vía con carriles en una única dirección, paralizaría las evacuaciones durante horas. Todas las autoridades insisten en que todavía hay tiempo para tomar las precauciones necesarias con orden y se temen que lo peor llegará mañana, lunes. Los vientos superiores a 233 kilómetros por hora en zonas muy habitadas, alertan los expertos, pueden tener consecuencias catastróficas, no sólo para las propiedades sino para las personas El gobernador de Misisipi, Haley Barbour, declaró a la cadena de televisión CNN que "estamos preparados para lo peor y rogamos por lo mejor".




