La multimillonaria irlandesa Dolores McNamara quiere volver a la normalidad después de ganarse la lotería
La irlandesa Dolores McNamara, ganadora de 115 millones de euros, el mayor premio de lotería en la historia de Europa, quiere volver a la "normalidad" tan pronto como sea posible, afirmó hoy en Dublín su abogado
La irlandesa Dolores McNamara, ganadora de 115 millones de euros, el mayor premio de lotería en la historia de Europa, quiere volver a la "normalidad" tan pronto como sea posible, afirmó hoy en Dublín su abogado. Después de cuatro días en paradero desconocido, la afortunada por fin se personó hoy en las oficinas de la Lotería Nacional de la capital para recoger un cheque cargado de ceros. McNamara, madre de seis niños y natural del condado de Limerick, al suroeste del Irlanda, no quiso hacer declaraciones al gran número de periodistas que han montado guardia en este edificio desde que se conociera la noticia. La ganadora, de 45 años, se encontraba el pasado viernes en el "Track Bar" de Limerick cuando comprobó que los siete números de su boleto de lotería coincidían con del bombo esa noche. "Dolores está totalmente encantada con sus ganancias, pero reconoce que le llevará algo de tiempo asimilarlo. Hasta ahora, ha tenido una vida feliz junto a su familia, amigos y vecinos y desea sinceramente poder volver a la normalidad tan pronto como sea posible", dijo hoy su abogado, David Sweeney. Según el letrado, su cliente quiere que su familia y ella misma "mantengan los pies en el suelo con la ayuda de aquéllos en los que puede confiar". El EuroMillones es un juego de lotería de los viernes y que se organiza entre varios países de Europa: Reino Unido, Irlanda, España, Francia, Portugal, Bélgica, Luxemburgo, Suiza y Austria. El juego consiste en acertar 5 números de una tabla de 50 (del 1 al 50) y además acertar 2 números "estrellas" de una tabla de 9 (del 1 al 9). Es decir, para tener derecho al primer premio hay que acertar 7 números (5+2). Al jugar tanta gente, los botes y premios pueden llegar a ser inmensos -un mínimo de 15 millones de euros todas las semanas- y, cuando no hay acertantes de primera categoría se van acumulando. En esta ocasión, habían pasado nueve semanas sin ningún acertante, y las probabilidades para ganar eran de una entre 76 millones. En toda Irlanda, un país de a penas cuatro millones de habitantes, se habían vendido 3,5 millones de billetes. También otro irlandés fue uno de los nueve ganadores en toda Europa del segundo premio, dotado con 677.248 euros. El mayor premio de lotería ganado por una persona en todo el mundo lo obtuvo en el año 2000 el estadounidense Andrew Whittaker, quien ganó 314,9 millones de dólares (259,75 millones de euros).




