Se estrena documental rodado donde Mel Gibson realizó "La Pasión"
La Cinemateca de Tel Aviv exhibirá "La gran pregunta", documental de Francesco Cabras y Alberto Molinari, actores de "La Pasión de Cristo", de Mel Gibson, quien vetó por disconformidad con sus planteamientos el documental
La Cinemateca de Tel Aviv exhibirá "La gran pregunta", documental de Francesco Cabras y Alberto Molinari, actores de "La Pasión de Cristo", de Mel Gibson, quien vetó por disconformidad con sus planteamientos el documental. "A Gibson le gustó el filme artísticamente pero, teológicamente, no", declaró Cabras hoy, martes, a la edición electrónica del vespertino Yediot Aharonot, antes de estrenarse mañana en Israel, donde la obra de Gibson fue exhibida aunque repudiada como "una obra del más rancio antisemitismo". El documental, un estudio sobre "la esencia de Dios", fue rodado en el mismo estudio donde Gibson rodaba "La Pasión", y con su autorización los italianos Cabras y Molinari preguntaron a los actores, extras y a miembros del equipo técnico durante el rodaje. "No se trata de una película religiosa sino de una creación cinematográfica dirigida por igual a creyentes, ateos y a quienes buscan un sentido a sus vidas", dijo Cabras. "Nosotros buscamos una respuesta. ¿Cómo podría ser de otro modo?", dijo el director del documental. "Nunca creí que iba a encontrar respuestas durante el rodaje pero creí que era una forma útil de ahondar en la cuestión", agregó. El rodaje en el plató con los escenarios que sirvieron para "La Pasión", se basó principalmente en las entrevistas, según un estilo más cercano a la televisión que al cine, explicó el director. "Cuando fui escogido para actuar en la película de Gibson pensé que rodar en ese microcosmos -comentó Cabras- sería una excelente idea. Era lógico formular nuestras preguntas en el escenario de una película sobre el más popular de los profetas de nuestra historia". Gibson "nos permitió rodar en su plató después de ver ejemplos de otros trabajos nuestros (como documentalistas)", dijo Cabras. "Nos apoyó y hasta nos ofreció los servicios de su productora Icon" y meses después, cuando viajaba con Molinari a Los Angeles para mostrarle el documental, nos dijo que le gustó", agregó. Pero "dos semanas después -continuó- salió a los cines "La Pasión de Cristo" y la histeria (por el éxito) llegó a la cumbre, pero al tratar de comunicarnos con la productora, todo se había esfumado". "Sólo después descubrimos la verdad. A Gibson le gustó el documental y hasta lo llamó 'una obra maestra', pero no le resultó confortable teológicamente y no quiso que se exhibiera", concluyó




