Ministros de Cultura colombo-venezolanos crean bibliotecas en zonas fronterizas
Los ministros de Cultura de Venezuela, Francisco Sesto, y Colombia, María Araujo, firmaron en Caracas un convenio para la próxima creación de bibliotecas en varias zonas de la convulsionada frontera común de más de 2.000 kilómetros
Los ministros de Cultura de Venezuela, Francisco Sesto, y Colombia, María Araujo, firmaron en Caracas un convenio para la próxima creación de bibliotecas en varias zonas de la convulsionada frontera común de más de 2.000 kilómetros. Las seis primeras bibliotecas, cada una con más de 2.200 títulos, serán abiertas en las próximas semanas en los departamentos colombianos de La Guajira y Norte de Santander y en los estados venezolanos de Zulia y Táchira. "Los gobiernos deben garantizar los medios, libros y recursos económicos para esos lectores" porque hay que "democratizar el acceso a los bienes y servicios culturales y el convenio firmado hoy apunta a que las comunidades más vulnerables de nuestras fronteras se beneficien del libro", subrayó Araujo tras la firma del acuerdo. La ministra aseguró que el convenio refleja un afán del presidente de su país, Alvaro Uribe, "de hacer de Colombia un país de lectores, lo que significa tener ciudadanos informados, críticos y abiertos al mundo". Sesto subrayó que "el libro es una herramienta fundamental para la elevación del nivel de conciencia y crecimiento espiritual, y llegar a la frontera, a esos sitios desasistidos, con una política binacional como es el impulso a la lectura, consolida también el camino de la integración". El embajador de Colombia en Venezuela, Enrique Vargas, dijo que las bibliotecas "permitirán, principalmente en beneficio de los niños, hacer más llevadera la vida en la frontera", afectada por acciones de guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes y grupos delictivos. Vargas también recordó, aunque sin entrar en detalles, que el proyecto de creación de bibliotecas cuenta con el apoyo de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y empresas privadas, entre ellas la filial venezolana de la multinacional Shell y las colombianas Carbones de La Guajira, Guasare y Cerrejón.




