¿Cómo es el circuito de Silverstone?
Silverstone es una pista rápida, pero también muy compleja, con una superficie muy abrasiva. Presenta una serie de curvas muy rápidas, especialmente las de Becketts, Maggotts, Chapel y Hangar Straigt.
Silverstone es una pista rápida, pero también muy compleja, con una superficie muy abrasiva. Presenta una serie de curvas muy rápidas, especialmente las de Becketts, Maggotts, Chapel y Hangar Straigt. Se trata de unas zonas donde el piloto debe escoger muy bien el sitio para trazar la línea correcta y poder lograr buenos tiempos. Este es el sector más importante del circuito, donde el monoplaza requiere una mayor carga aerodinámica y hacia el que va dirigida la puesta a punto. El carro debe ser estable en las zonas de alta velocidad y debe cambiar de dirección con suavidad, con la mínima queja. Pero al mismo tiempo, también se requiere una buena tracción y agarre para las curvas más lentas, como Abbey, Luffield y Priory, en el primer sector de Woodcote.La climatología, lo cambiante del tiempo puede hacer de la carrera algo muy emocionante. Es posible que llueva durante la clasificación o en la propia carrera. Si llueve, la carrera siempre es más complicada, por lo que la estrategia de las paradas en Boxes puede definir el evento. Silverstone no puede considerarse un circuito en el que los motores sufran puesto que los coches tan solo aceleran al máximo el 55% del tiempo de carrera. Pero dadas las características especiales de este circuito, el coche no puede presentar debilidad alguna en ningún aspecto. Y es que Silverstone requiere un coche con un buen equilibrio, un motor de gran alcance y la potencia necesaria en altas y bajas revoluciones. Se llega a la primera curva, 'Copse', a cerca de 295 km/h. La entrada a ésta es muy difícil porque no se puede ver el ápex ya que conforme se dobla es una curva muy rápida, la cual se toma en 5ª velocidad a cerca de 235 km/h. La salida lleva al difícil complejo 'Becketts', alcanzando una velocidad máxima similar de 295 km/h. La primera curva a la izquierda, 'Maggotts', es tomada a fondo antes de frenar ligeramente y reducir la velocidad a cerca de 270 km/h para la próxima sección a la derecha. Después de esto se necesita frenar mucho más fuerte porque se necesita reducir la velocidad a cerca de 210 km/h en 4ª velocidad para la penúltima curva a la izquierda, y luego perder más velocidad, bajando los cambios a 3ª velocidad a alrededor de 175 km/h para la curva a la derecha de 'Becketts'. El leve giro a la izquierda, 'Chapel', que lleva a la recta 'Hangar' es tomada a fondo, tocando el vértice a cerca de 235 km/h en 5ª velocidad. A través de este complejo se experimenta muy altas fuerzas laterales hacia la izquierda y a la derecha, por lo que el descanso en la recta 'Hangar' es bienvenido. Al final de la recta se alcanza la máxima velocidad en el circuito de aproximadamente 310 km/h antes de una vez más frenar muy fuerte y bajar a 190 km/h en 3ª para 'Stowe'. En la próxima corta recta se alcanza cerca de 280 km/h en 5ª velocidad antes de reducir justo a menos de 90 km/h en 2ª velocidad para la curva más lenta del circuito, la de la izquierda que lleva a la curva 'Club'. La misma curva 'Club' es muy difícil, y a pesar que se pasa por el vértice a cerca de 130 km/h en 3ª velocidad, se necesita poder poner bien la potencia en el piso al tiempo que se lucha con el coche para salir de esta muy larga curva. En el camino a la chicana, 'Abbey', una vez más se alcanza cerca de 295 km/h, una velocidad parecida a la de la recta de pits. Para la primera parte de 'Abbey' se tendrá que frenar fuerte a 125 km/h en 2ª velocidad, a pesar que en una buena vuelta se espera tomar la parte a la derecha bajo aceleración constante, pasando por el vértice a cerca de 190km/h en 3ª velocidad. Ahora se está una de las curvas más desafiantes de cualquier circuito de Gran Premio, 'Bridge'. En una vuelta de calificación definitivamente se toma 'Bridge' a fondo a cerca de 265 km/h en 5ª velocidad. Parte del reto de esta curva es que se necesita posicionar el coche bien sobre la derecha para poder tomar 'Priory', la primera curva a la izquierda del complejo, correctamente, y mientras se hace eso se necesita reducir la velocidad a 175 km/h en 3ª velocidad. Levemente se alcanza cerca de 215 km/h en 4ª velocidad antes de frenar nuevamente para la larga curva a la izquierda en el complejo, 'Brooklands', la cual se toma a 105 km/h en 2ª. Casi inmediatamente se está en las últimas curvas, 'Luffield' y 'Woodcote'. La velocidad en el vértice es similar, pero éstas forman una curva muy larga a la derecha, donde otra vez la salida es tanto difícil como importante, ya que se necesita colocar suavemente la potencia y batallar con el inevitable subviraje para conseguir buena velocidad en la recta de pits. Esto deberá permitir completar la vuelta cruzando la línea de meta a cerca de 280 km/h en cambio tope.



