Gobierno iraní niega acusación de que su Presidente electo fuese secuestrador
El Gobierno iraní calificó de "pura mentira y manipulación" la acusación de que el presidente electo, Mahmud Ahmadineyad, participó en el asalto y secuestro en la embajada de EEUU en Teherán en 1979, como han asegurado algunos de los rehenes de entonces
El Gobierno iraní calificó de "pura mentira y manipulación" la acusación de que el presidente electo, Mahmud Ahmadineyad, participó en el asalto y secuestro en la embajada de EEUU en Teherán en 1979, como han asegurado algunos de los rehenes de entonces. Desde que a finales del mes pasado cinco antiguos rehenes estadounidenses afirmaron que el presidente electo iraní fue uno de sus captores, el régimen de Teherán no había hecho ningún comentario sobre la polémica que rodea al que se convertirá, el próximo agosto, en el sexto presidente de la República Islámica. Pero el silencio se rompió hoy, cuando el portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Hamid Reza Asefi, dijo que las acusaciones de participación de Ahmadineyad en el asalto de la embajada estadounidense son "pura mentira y manipulación". "La falsedad de estas acusaciones es tan obvia que no requiere de comentario alguno", recalcó Hamid Reza Asefi en su habitual conferencia de prensa de los domingos ante los periodistas nacionales e internacionales. El portavoz atribuyó las afirmaciones que inculpan a Ahmadineyad a "las filas sionistas (en referencia a Israel) y norteamericanas". Asefi recordó que tanto EEUU como Israel atacaron a Irán antes incluso de la celebración de las elecciones, y pidió a la Unión Europea "evitar caer en la trampa de los sionistas". "Los europeos deberían mostrar mayor sabiduría política al tratarse de estas acusaciones y no mezclar sus intereses con los de los sionistas", dijo. Cinco de los estadounidenses que permanecieron como rehenes dentro de la legación diplomática en 1979 afirmaron a fines del mes pasado que el presidente electo iraní fue uno de los líderes del grupo de captores. La Casa Blanca, a través de su portavoz, aseguró que las acusaciones de los antiguos rehenes serían tomadas "muy en serio" y que se investigaba su veracidad. La toma de la embajada estadounidense en Teherán fue uno de los momentos más dramáticos de la Revolución Islámica en Irán, y abrió un periodo de hostilidad declarada entre EEUU y las autoridades de Teherán que aún no ha terminado. Más de medio centenar de estadounidenses permanecieron cautivos durante 444 días en la embajada entre noviembre de 1979 y enero de 1981, después del derrocamiento del Sha Mohamed Reza Pahlevi y la instauración de un régimen islámico. Los estudiantes reclamaban a Estados Unidos que entregase al derrocado Sha para que fuera enjuiciado en Irán. También la vicepresidenta iraní, Masumeh Ebtekar, negó que Ahmadineyad formase parte del núcleo dirigente que decidió asaltar la legación estadounidense, aunque no aseguró que no participase en el secuestro. "Ahmadineyad no formaba, con toda seguridad, parte del núcleo del grupo de estudiantes seguidores del Imam (Ruholá) Jomeini", dijo hoy la vicepresidente en declaraciones recogidas por la agencia IRNA. Ebtekar explicó que la decisión de asaltar la embajada estadounidenses se gestó dentro de "un grupo limitado", aunque después participó otro "más amplio", en el que ella se encontraba. La vicepresidenta, que dirige el Organismo iraní de Medio Ambiente, agregó que "según algunos testigos, Ahmadineyad era incluso contrario al asalto". El pasado viernes varios de los líderes del asalto a la embajada negaron, en la agencia oficial IRNA, la participación de Ahmadineyad en aquellos hechos. "El presidente electo no participó en la operación para tomar el control del nudo de espionaje americano en 1979", afirmó Mohsen Mir Damadi, a quien la agencia presenta como uno de los dirigentes estudiantiles que guió el asalto. La fuente atribuye declaraciones similares a otros tres lideres del grupo, identificados como Anas Abdi, Hamid Reza Yalai y Abdelmohsen Rouh al Amini.




